Hace unos días leí con interés y cierta sorpresa la noticia en la que Agedena (Asociación de Empresas de Gestión Deportiva de Navarra) pedía rigurosidad a los ayuntamientos que habíamos optado o están camino de optar por el modelo público para la gestión de instalaciones deportivas.
No me sorprendió la inquietud que puedan generar estos cambios de modelo, en cuanto que afecta directamente a las empresas privadas que hasta ahora venían prestando esos servicios y el descenso de trabajo que dichas empresas han tenido en estos tiempos en que los ayuntamientos están apostando por una gestión directa y no privada de los servicios públicos.
Sí me sorprendieron más otras afirmaciones que me gustaría puntualizar, al menos en lo referido a Aoiz.
Dicen que “observan con preocupación este cambio de modelo porque ponen en peligro la sostenibilidad económica de estos centros y la calidad del servicio”. En nuestro caso fue precisamente la insostenible situación económica de las instalaciones la que nos llevó a pensar en otra manera de gestionar.
Según los datos de la empresa adjudicataria en su proyecto, el Ayuntamiento, en el año 2010 iba a tener que aportar sólo 5.000 euros por el déficit de la gestión de las instalaciones. Finalmente fueron 282.000 euros los que tuvo que aportar (facturas de la empresa gestora+gasto energético+otras facturas de reparaciones de instalación). Entendemos y asumimos que nuestras instalaciones siempre serán deficitarias, pero llegar a esos límites las convertían en insostenibles.
Dice Agedena que las instalaciones “eran deficitarias y una vez las hemos puesto en marcha, prescinden de nosotros”. Aoiz prescindió de la empresa gestora precisamente por lo desorbitado del déficit de las instalaciones. A pesar de todo, esperamos a que el contrato con la empresa adjudicataria finalizara para cambiar de modelo. Gestionar un servicio cuando no asumes riesgos y el Ayuntamiento abona el 100% del déficit no es mal negocio.
Hemos pasado de un déficit de 282.000 euros en 2010 a un déficit de 197.000 euros en 2015, con previsión de que continúe bajando. Puesto que el pasado año 2015 hemos tenido que realizar unas inversiones de casi 40.000 euros en mantenimiento de maquinaría con apenas 6 y 7 años de vida. Los 7,4 millones de euros en inversiones en las instalaciones que Agedena dice haber pagado, en nuestro caso han brillado por su ausencia. Y es ahora cuando estamos teniendo que acometer este tipo de inversiones. Sin ellas, el déficit estaría rondando los 160.000 euros, una cantidad desde luego más acorde al tamaño y capacidad económica de nuestra localidad.
Respecto al empleo que generan y que mayoritariamente es femenino, me parece una gran noticia, digna de ser aplaudida. En el caso de las instalaciones de Aoiz, el Ayuntamiento subrogó a toda la plantilla que trabajaba en las instalaciones cuando llegó el cambio de modelo, excepto al gerente, porque entendíamos que tenía que ser una persona de confianza para todos y todas. Y obtuvo el respaldo del pleno por unanimidad.
Además, en los últimos años hemos mejorado las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras firmando un convenio propio, pionero en este tipo de instalaciones.
Asegura la asociación que “el proceso de cambio a gestión directa debe respetar los trámites legales establecidos. Vamos a estar vigilantes para que esta transformación se haga bien y en interés de la ciudadanía”.
Desde luego que se han seguido los trámites legales. Estamos inscritos en el registro mercantil y hemos cumplimentado todos los pasos que se nos han requerido. Al menos por parte del Ayuntamiento de Aoiz no hace falta que estéis vigilantes. Hubiera sido mejor que hubiera estado más vigilante la empresa adjudicataria en el momento que tenía la responsabilidad de gestionar las instalaciones. Ahora no hace falta. Cada año contamos a nuestros vecinos y vecinas las evoluciones económicas de las instalaciones deportivas. Y recientemente hemos realizado una amplia recogida de ideas y aportaciones para mejorar la instalación. Son ellos y ellas las que tienen y deben estar vigilantes, y son sus opiniones las que verdaderamente nos importan.
Para finalizar, quiero decir que deseo a Agedena y las empresas que la integran lo mejor de aquí en adelante, pero muchos ayuntamientos nos hemos visto obligados a buscar otras fórmulas por lo insostenible de la gestión privada de las instalaciones.
El autor es alcalde de Aoiz