Exámenes

09.02.2020 | 23:46

noto su cercanía por los efectos que me produce: ansiedad, mareos y vómitos, reconocidos por quien esté en una situación similar.

Me presento para recuperación; en la primera casi apruebo, me faltó muy poco, unas décimas. Tras un verano en que he ido a una academia, pienso que estoy mejor preparado; la mayoría de las clases han sido de prácticas, muy pocas de teoría.

Las practicas pienso que las superaré, soy un crack en discutir a cara perro. El profesor nos ha dicho que debemos actuar como si el otro fuera el enemigo, al menos durante el examen; una vez superado podemos ser mas nosotros mismos.

Le tengo más miedo a la teoría. En realidad no le tengo miedo ni tampoco respeto, sencillamente me parece más difícil; claro, te obliga a memorizar y a pensar. Dicen que el tribunal que te califica te hace una pregunta y tú debes responder; son exámenes orales y eso es un plus que se debería tener presente para futuras convocatorias.

En la academia nos dieron unas preguntas que las repiten examen tras examen, seguramente en el examen de septiembre las repreguntarán. También nos dieron las respuestas, pero yo quiero completarlas, pues aspiro a sacar buena nota; no me conformo con un aprobado, aspiro a un notable.

Y es esto la razón por las que escribo, buscando la ayuda de quienes ya están dentro del sistema. Tienen experiencia argumentando; y es lo que el tribunal quiere. No se conforma con monosílabos: bien, mal, no lo sé. Quiere algo más y es en este algo más en el que espero subir nota.

Las preguntas mas frecuentes, repetidas, son:

Primera. Los políticos, no importan de qué signo, acostumbran a hacerse la foto de campaña electoral en un estadio de fútbol. A esta pregunta incompleta y capciosa, nos educan para que empecemos hablando de Franco, de cuando retransmitían fútbol internacional en fechas señaladas como el 1 de mayo u otras; otros profesores hablan de los romanos, del pan y circo, pero como no entiendo bien, me parece que eso no voy a hablar.

Es verdad que actualmente hay fútbol casi todos los días de la semana, casi todas las semanas del año, pero no adivino la relación que tiene esto con la foto de los políticos.

A mí me parece que significa que van a dar ayudas y subvenciones al club, que tan necesitado está de ello; que pasean el nombre de la ciudad por todos los lugares del país (incluso del mundo) y eso es turismo y riqueza. Claro, lo van a gestionar desde la junta directiva, pero es que ella ha sido elegida en votación, de manera democrática. Me parece muy bien, por que el club cede el césped del estadio y ellos, en su momento, cederán su chistera; amor con amor se paga.

El fútbol está por encima de todo y de todos. Es la simbiosis perfecta, todos amigos, todos ganan, nadie pierde; en la academia nos dijeron que ello se llama la paradoja del dios en la casa de todos, pero que no nos alarguemos demasiado, que si te equivocas te puntúan en negativo.

Si a lo dicho ya, me podéis aportar algo, os lo agradecería. Repito que la idea es sacar buena nota.

2.- El aspecto educativo del deporte rey. Otra pregunta retorcida, que no sabes bien si es una pregunta o es una afirmación. Nos dicen que la respuesta antes era muy fácil, incluso cómoda, pero desde que existe la izquierda-pija o izquierda de salón el tema se ha complicado. Arañar décimas para la nota final en esta pregunta esta difícil. Pero que, por encima de todas las cosas, no debemos caer en la provocación. Nos insisten que esto es de cara al examen, que luego seamos como debemos ser, contundentes. Y tienen toda la razón.

El claustro de profesores nos conmina no responder demasiado. Y que algunos temas no debemos tocar, nos ponen ejemplos concretos. Así, nos dicen que el jugador debe hacer el cuasimuerto cuando le ponen zancadilla buscando la expulsión del contrario o utilizar artimañas y malas artes buscando la tarjeta roja del enemigo. Y si lo consigue se le considerará ínclito entre los preclaros, aplaudido y agasajado por la afición.

Y queda prohibido dar la mano al caído para que se levante, que el fútbol es un deporte de hombres, que lo contrario es buenismo y que no somos ONG, no debemos actuar como tales.

Os agradecería vuestra ayuda y prometo ser abanderado en la defensa de los colores del club de mis amores, besar el escudo y llevar bufanda del club incluso en los meses de verano.

3.- Fútbol y corrupción. El tribunal lo plantea como un tema a desarrollar, para esparcirse e incluso para exfoliarse. Nos han comentado en la academia que admitamos que puede haber, que insistamos en el quizás, pero que no esta demostrado. Que puede haber garbanzos negros, pero que nunca digamos que un grupo de aficionados catalanes aplaudió y apoyó a Leo cuando fue condenado por estafar a Hacienda, más vale prevenir y quizás hay un culé en el tribunal; igual para el Madrid por si hay un merengue en el tribunal. Tampoco debemos propiciar el tema de las nóminas de los jugadores, de si ganan millones de euros libres de impuestos o hacer una comparativa con los científicos becarios que comen poco más que féculas. Nosotros aspiramos a ser aficionados y nuestra ética nos impide hablar de temas pueriles, marginales en todo caso. Además no será para tanto porque en la boda de Leo los invitado (colegas y políticos) aportaron 36,5 euros por invitado para donar a ONG. Lo que ocurre es que sufren en silencio, como las hemorroides.

Que puede haber cierto clientelismo, pero que no deja de ser un sucedáneo de la corrupción, que puede haber cierta desidia por parte de las autoridades deportivas, que puede haber intromisión política, pero negaré incluso por 3 veces la corrupción, que es más propia de países en vías de desarrollo. Como en cualquier otra actividad humana, hay envidias y celos, cierto grado de vanidad y deficiente comunicación mediática, pero nada del otro mundo.

Hay otras posibles preguntas, pero los teachers nos dicen que no suelen preguntar, que son más subjetivas y que incluso el propio tribunal tiene problemas para entenderlas.

Esperando vuestra ayuda, os saluda un futuro aficionado de carnet.

El autor es sociólogo