Educación a la carta y segregadora en Navarra

08.02.2020 | 11:02

en el periodo de matriculación, las familias que viven en Navarra y tienen niños y niñas de 3 años, se enfrentan cada año a la decisión de en qué centro y en qué modelo escolarizarlos. Algo que en otros estados sería tan sencillo, ya que la gran mayoría escolarizan en los centros públicos de los barrios donde viven las familias y no tienen tantos modelos ni redes diferenciadas, en Navarra es bastante complicado.

Por una parte, hay que elegir el modelo lingüístico: G (castellano sin euskera), A (castellano con euskera como asignatura), B (castellano y euskera vehiculares) y D (euskera con castellano como asignatura). En todos ellos se estudia inglés, 4 o 5 sesiones semanales, pero en los últimos años gobiernos y ayuntamientos de UPN-PSN infiltraron, sin tener en cuenta la opinión de claustros y expertos, en estos modelos con lenguas propias los programas de aprendizaje EN lengua extranjera, PAI en inglés, que invade materias y contenidos básicos que antes se daban con buenos resultados en las lenguas propias (matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales?). Esto es algo que no se hace en Europa, salvo allí donde el inglés es oficial (Irlanda, Malta, Gibraltar), y que las familias no eligen, pues es la única opción posible en más de 50 localidades y 100 centros navarros. Así pues sumamos otras 3 "opciones" lingüísticas: G-PAI, A-PAI y D-PAI. Tenemos ya 7.

En cuanto a la titularidad, nos encontramos con 3 opciones: pública (64%), privada-concertada (36%) y privada (solo 2 centros). La privada-concertada está financiada con fondos públicos y es a efectos la subcontrata que usa el Gobierno de Navarra porque se rige por criterios principalmente economicistas a la hora de llevar a cabo sus políticas educativas (inversión en educación a la cola de Europa). Esto lógicamente se hace a costa del empeoramiento de las condiciones laborales de las plantillas de estos centros (mayor carga lectiva, ratios más altos, salarios más bajos?) y falta de control y transparencia en la contratación de su personal.

Dentro de la red privada-concertada también tenemos diferentes opciones según su titularidad, así que las familias tienen 3 opciones: cooperativas (de familias o profesores), centros de órdenes religiosas católicas o del Opus Dei. En los dos centros que tiene el Opus, El Redín-Miravalles para su clase más alta e Irabia-Izaga para alumnado de barrio, niños y niñas que en sus familias están mezcladas/os se escolarizan segregados por sexo (en centros separados y distantes).

Por último, la comarca de Pamplona, en la cual vive más de la mitad de la población navarra, funciona como zona única, de forma que una familia puede matricular a sus hijos e hijas en cualquier localidad de esta zona aunque esté alejada de donde viven. Un modelo insostenible que conlleva emplear más recursos de tiempo, comedores, transporte (mayor tráfico y contaminación en horas punta) y afecta a la integración de las familias en los barrios donde habitan.

Con todas estas opciones, lo que algunos ven como libertad y derecho de elección es en realidad un abanico de elementos diferenciadores que van segregando nuestra sociedad y la alejan de una mejor integración y convivencia, ya que los alumnos y alumnas se van categorizando en entornos homogéneos de acuerdo a los distintos parámetros (nivel socioeconómico, lenguas, religión, género?). No todas las familias cuentan con los mismos recursos económicos y por tanto no tienen todas las opciones a su disposición. No olvidemos que aunque por ley la enseñanza obligatoria es gratuita, los centros en la red privada-concertada establecen un sistema de cuotas arbitrario y no transparente para gastos que centros y familias (las que pueden) deciden cobrar y pagar para establecer un perímetro. Esta práctica debería estar prohibida porque constituye otra herramienta más para la segregación, dejando fuera a aquellas familias desfavorecidas económicamente.

Propuestas de ELA para una educación inclusiva:

-Simplificar los modelos, eliminando el PAI y garantizando la enseñanza básica en euskera y castellano, priorizando el modelo D, único que garantiza el bilingüismo real en las dos lenguas de Navarra, y después el A en lugar del G, para que el alumnado navarro acabe su enseñanza obligatoria conociendo las dos lenguas de Navarra. A su vez, garantizar el aprendizaje de una o dos lenguas extranjeras.

-Aumentando la inversión al 6% del PIB (3,4% en la actualidad) igualándonos a la media Europea; apostando por que la enseñanza pública garantice suficientes plazas para toda la población escolar.

-Rechazar enfoques retrógrados, mercantilistas y adoctrinadores e impulsar una educación integral, laica y progresista. Impulsar una educación que tenga en cuenta las diferentes opiniones y creencias; una educación basada en los valores humanos, la diversidad, el respeto a las diferencias, la crítica, la solidaridad, la justicia social, la interdependencia con el entorno y el respeto.

-Eliminar toda segregación del alumnado por género o cualquier otra condición.

-Ofrecer una enseñanza km 0, los más cercana posible a la vivienda familiar y equilibrando el alumnado en aquellos casos en los que la propia segregación del barrio produzca una guetificación de los centros.

-Garantizar la gratuidad real y total de la enseñanza obligatoria, tal y como establece la ley.

Sindicato ELA

Lo que algunos ven como libertad y derecho de elección es en realidad un abanico de elementos diferenciadores que van segregando nuestra sociedad

Los centros en la red privada-concertada establecen un sistema de cuotas arbitrario y no transparente