Del ladrillo a las energías renovables

11.09.2020 | 02:22

está en tramitación en Navarra, la realización de un gran número de "plantas solares fotovoltáicas" y que si llegan a ponerse todas en marcha, podía abarcar un territorio de 7.500 hectáreas de terreno cultivable, con una producción de más de 3.000 megavatios.

En la zona de las dos laderas del monte del Perdón o Erreniega, el Departamento de Industria del Gobierno de Navarra por Resolución 56/2020 de 13 de julio, BON 169/31/7, ha designado a la empresa Solaria Promoción y Desarrollo Fotovoltáico S.L.U (C.I.F. B-87878518) como Interlocutor Unico de Nudo para evacuación en el transformador de Muruarte de Reta, de seis plantas o parques de generación solar fotovoltáica.

En concreto, en la localidad de Uterga ya se ha facilitado a los propietarios de terrenos agrícolas, un plano de la propuesta de dos parques, uno que afecta solo a Uterga, de más de tres millones de metros cuadrados, englobaría todo el territorio cultivable desde el pueblo hasta la falda del Perdón y otro parque de los pueblos de Adiós, Muruzabal y Uterga con una superficie cultivable también superior a tres millones de metros cuadrados.

No quiero ni imaginar lo que supondría a nivel paisajístico, que desde la ladera sur del Perdón, como única visión para tantos paseantes y peregrinos del Camino de Santiago, su visión fuera la de varios millones de metros cuadrados de placas solares a ambos lados del camino hasta el pueblo de Uterga.

La propuesta para Navarra, y apoyada por el Gobierno, es la realización de estos parques megalómanos, que supone un auténtico despropósito y un modelo de implantación que destroza el entorno, no es respetuoso con el medio ambiente, supone un peligro de extinción de los recursos locales, eliminando prácticamente los pocos puestos de trabajo agrícolas y con repercusiones irreversibles para el medio ambiente.

Además poniendo parte del territorio agrícola de Navarra en manos de fondos de inversión o de empresas de dudosa solvencia, creadas muchas de ellas recientemente para adquisición de suelos agrícolas a un precio de alquiler engañoso, para posteriormente transmitirlo a grandes empresas energéticas, lo que supone una argucia empresarial totalmente opuesta a la implantación de un modelo energético social.

Además estas empresas no tributan en Navarra y la energía generada no será fundamentalmente para nuestra tierra, por lo que el beneficio para la Comunidad Foral, es mínimo.

No es entendible que el Gobierno de Navarra no realice una regulación razonable de la instalación de parques solares, declarándolo de interés público, regulando que la producción de energía esté lo más cerca posible del consumo, potenciando el autoconsumo y apoyando la instalación de placas en viviendas e industrias e implicando a los habitantes del territorio donde se sitúen. Y que en el caso que realicen parques, que sus dimensiones sean mucho menores por el impacto que causa, que se construyan en terrenos degradados, protegiendo por Ley todas las fincas cultivables o productivas, protegiendo a los pocos agricultores que quedan en nuestros pueblos.

Es necesario y urgente que paremos esta invasión de estas empresas foráneas, que bajo la etiqueta de energías renovables, lo que están haciendo es cambiar el uso de nuestros campos, realizando proyectos mastodónticos en terrenos agrícolas de cultivo y que el Gobierno de Navarra impulse las energías renovables tanto eólicas como solares, dando participación a ayuntamientos y vecinos para impulsar un modelo energético social.