El ideario de lo público
partir del 3 de marzo, según dice la prensa, las familias de 5.370 almas navarras, no importa donde hayan nacido, sr. Alcalde de Pamplona, escogerán colegio para sus hijos e hijas de 3 años. Hay mercado y por eso los colegios ya están abriendo sus puertas.
La educación y la enseñanza no universitaria tuvo en España un punto de inflexión en 1985 con la aprobación de la LODE. Hasta entonces, en aplicación de la LGE de 1970 (Villar Palasí), había una limitada red de colegios públicos, se llamaban estatales, muchos colegios privados de comunidades católicas y algunas cooperativas; muy destacadas en Navarra las ikastolas. La división social era una realidad alimentada por la escuela. Como no había plazas públicas para todos, existía una política de becas que permitía a las clases sociales más humildes acceder a colegios de pago. Se distribuían desde el PIO (Patronato de Igualdad de Oportunidades). Las condiciones de acceso a las becas y su continuidad eran duras. Los suspensos las eliminaban.
Antes de 1970 ya había profesorado laico en esos colegios; mujeres en los de monjas y hombres en los de curas y frailes. Los docentes cobraban del patrono. La fidelidad, la lealtad, el seguimiento del ideario, estaban garantizados. Pero a partir de la LODE el Estado propone el llamado “pago delegado”. Garantiza el sueldo pagado con dinero público y pone condiciones a los colegios privados para concertar su enseñanza. Muchos colegios privados cambiaron su Ideario. Se hicieron mixtos. Aunque conservaban su patronal religiosa, se veía venir que llegaría un día que ya no habría curas y monjas para mantener los colegios. El personal laico fue entrando en masa en esos claustros de profesores. Un cambio radical.
Desde diciembre de 2020, implantada la Lomloe, se va consolidando el “ideario de lo público”. Las familias saben muy bien qué fundamenta la escuela pública: gratuidad, proximidad al domicilio, libre elección según normativa, inclusividad, laicidad, personal funcionario, control a través del Consejo escolar. La Administración pública como Jefe... Hay plazas suficientes para todos en la mayoría de municipios navarros. Sin embargo, las familias no las solicitan. ¿Por qué? Hay diversidad de razones. Las familias aluden al ideario, al transporte, al comedor, al uniforme, a la jornada, a la continuidad de 2 a 18 años en el mismo colegio... Lo que no entienden bien es por qué hay tal diferencia de cuotas “voluntarias” entre unos colegios y otros. No me parece bien que el consejero hable de “red complementaria de colegios concertados”, siendo que establecen unas diferencias que no existen en la Red pública. Surge lo inevitable: la segregación social. Y a cuotas más altas menor inclusión. Dejo para otra ocasión analizar la forma de contratación de su personal docente.
Al Consejo Escolar de Navarra (CEN) le preocupa el tema, ya que está en proceso de redacción del Pacto social y político por la Educación. Por eso su presidente trajo el 10 de enero al profesor Xavier Bonal. Licenciado en C.C. Económicas y Doctor en Sociología por la UAB. Profesor del Departamento de Sociología de la misma Universidad desde 1992. Especialista en sociología de la educación y política educativa. Consultor y evaluador de proyectos de la Dirección General de Educación de la UE y de programas nacionales de investigación educativa de diversos países. No puedo resumir su ponencia, muy brillante, pero les animo a que la busquen en la página web del CEN. Merece la pena.
En el punto 4 del Acuerdo Programático se escribió: Priorizar la escuela pública como eje vertebrador del sistema educativo. Dada la limitación de los recursos materiales y humanos, que condicionan la eficiencia del sistema, el consejero Carlos Gimeno ha de hacer un esfuerzo para antes del 3 de marzo publicar dónde están esas 5.370 plazas que se precisan para atender a la totalidad del alumnado en el segundo ciclo de la etapa infantil. ¿Cuántas están comprometidas en los Conciertos ya firmados con los colegios privados? ¿Qué medidas va a tomar para cumplir con la gratuidad, en Primaria y ESO, que determina nuestra Constitución de 1978? A ver si la renovación del Defensor del Pueblo nos trae ya la exigencia de la gratuidad de la enseñanza obligatoria. Fin al “copago” en Educación.
El autor es profesor jubilado