Estimada alcaldesa, ecologistas somos todos
Mi anterior carta a Vd. la encabezaba con querida alcaldesa, pero verá porqué, de momento, he tenido que cambiar al estimada, disculpe las molestias, espero tener que rectificar.
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No soy de ninguna sigla política, como le dije, soy una persona creyente que trato junto con otros compañeros y compañeras de seguir el mensaje de Jesucristo, y más en concreto el de San Fco. de Asís, que recogió el actual Papa en la encíclica Laudato sí. Le invito por cierto a leerla si no lo ha hecho. Por algo nombraron a Francisco de Asís (personaje de una relevancia histórica y espiritual descomunal) patrón de los ecologistas. Sí, de los ecologistas. Esos que algunos pocos todavía consideran gente un poco desarrapada que va en bici, o que habla en un idioma que algunos asocian a la izquierda y a las reivindicaciones. Pero ecologistas somos todos.
Parece que hace unos días Vd. no quiso recibir a una serie de personas y comerciantes que están en contra del parking Plaza de la Cruz “porque eran personas de otros ámbitos e intereses”. ¿Eran ecologistas, señora alcaldesa?...
No lo sé, yo no estaba entre ellos, pero pertenezcan a un colectivo u otro, los considero ecologistas porque querían evitar el desastre ecológico y económico del parking explicándole sus razones, sin engaños como los de algunos medios de comunicación.
Y Vd. no los ha recibido. Tampoco apareció el día 5 antes de San Fermín. ¿Se deduce de ello que para Vd. era más importante el chupinazo que el futuro de su ciudad? Gobernando en minoría tampoco parece que en este tema escucha a sus compañeros de otros partidos.
Más bien deduzco, por lo que se publica en algunos medios, como información aclaratoria del Ayuntamiento, que Vd. prefiere hacer caso a intereses económicos ocultos de asociaciones (que cambian su nombre para conseguir sus fines lucrativos privados), a informes paisajísticos (ajenos a los de los propios equipos municipales o del Gobierno de Navarra), tratando de tranquilizar a la población que no domina el tema a nivel técnico.
Soslaya además diferentes leyes aprobadas recientemente (menos mal) en el Parlamento europeo, como la Ley de Restauración de la Naturaleza, que obliga entre otras cosas a las entidades a garantizar que sus productos no han provocado deforestación ni degradación forestal. ¿Con que dinero pagará Vd. el efecto de la destrucción del ecosistema de la Plaza de la Cruz? ¿Con el de los pamploneses que no queremos el parking?...
Sí, estimada alcaldesa: ecologistas somos todos. Lo es tanto una señora castellanoparlante como mi madre, que vota a las derechas y que, con sus 95 años, recicla todas las basuras y reutiliza todo lo de casa… y de toda la vida, antes de conocer esa palabra, ecologismo. Como el hortelano que no echa veneno a sus árboles, hace compost, va a la huerta en bici y vota a UPN. También el biólogo que estudia los árboles y los animales y cuida de que se mantengan (no importa su voto: cuida el planeta); o el industrial, el comerciante, el agricultor o ganadero que trata de producir de modo ecológico y sostenible, siendo de este modo un promotor de nuestra economía en el s. XXI como el que más. Ahora 71 comercios tendrán que cerrar…
Vd. bien sabe que hay asociaciones ecologistas de diferente índole que desde hace años trabajan por el tema. Su partido, espero, como todos, lo recogen en sus programas. Las entidades navarras y creo que el Ayuntamiento de Pamplona lo es, se adscribieron a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, una hoja de ruta universal para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia y hacer frente al cambio climático. Con 17 objetivos y 169 metas e indicadores para alcanzar en el año 2030…. A este paso lo veo difícil...
Incluso hay entidades de carácter lucrativo (ej. Telefónica en colaboración con Retina) que trabajan en la línea de la sostenibilidad para asegurarse su futuro en el mercado.
Los ecologistas somos gente de toda índole y credos religiosos y políticos que creemos en la ciencia y no en la desinformación, que tratamos de hacer pequeños gestos en nuestra vida diaria, invertimos a futuro y sabemos que nos lo estamos jugando con el clima y que no hay tiempo que perder ya. Más bien nos jugamos el presente, como ve Vd., aunque no viva en Madrid o en Túnez. Pero nosostros no tenemos el poder en esta ciudad como Vd. Solo podemos manifestarnos y tratar de que escuche y razone.
Se lo han dicho en numerosos artículos especialistas diferentes: además de nuestros árboles y fauna, la población del ensanche (y por ende de Pamplona) se verá afectada muy negativamente por este parking en su salud auditiva, neumológica, cardiovascular y mental (por los altos niveles de polvo y CO2, la contaminación acústica produce estos últimos efectos como Vd. sabe como doctora en Medicina).
En otro ámbito, el socioeducativo: durante estos 2 próximos cursos, la mitad del alumnado y profesorado del instituto Plaza de la Cruz se tiene que ir a otro centro (con todas las molestias para el personal del centro: itinerancias, menos calidad en la atención del alumnado y gastos generados al Gobierno de Navarra: compra de materiales, horas de itinerancias, etcétera), y el que quede se verá muy afectado, pues el patio para la mitad de ese alumnado es la plaza en obras con polvo, ruido, contaminación... Menudo patio también para el colegio Vedruna.
Los usuarios del centro de día Solera para ancianos cercano tampoco podrán acudir a la única zona verde que tienen accesible a su movilidad reducida.
Todo por un hermoso y baratito parking para unos pocos.
¿Se le ocurriría con estos mimbres, Sra. alcaldesa (como a Vitoria) concursar a que Pamplona sea capital verde europea? Creo que debiera proponérselo, aunque es cierto que parece que los Sanfermines dan más dinero. Pero es su obligación como alcaldesa a la altura del s. XXI: favorecer la sostenibilidad de los desplazamientos creando carriles bici (no nuevos parkings, que encima no son públicos); la lucha contra el calentamiento, creando más zonas de sombra y menos cementazo, y no engañar diciendo que se trasplantan árboles (que van a quedar a tamaño bonsai como los que se transplantaron de la Plaza del Castillo) y que los que se talan están enfermos (si se talaran todos los árboles de Pamplona con ciertas limitaciones nos quedamos sin parques, alcaldesa, y lo sabe…).
Nos está decepcionando mucho a todos los pamploneses su falta de capacidad de diálogo y transparencia, su falta de rigor científico al tomar decisiones aún siendo médico, me hace pensar que será la alcaldesa de unos pocos; poquísimos y tan ricos como para poseer 33.000 euros para pagar una plaza de garaje muy necesaria (sobre todo con la cantidad de plazas de parking a la venta cercanas a la plaza) para llegar en coche hasta la puerta de su casa .
Este parking (y esperemos que no reforma de la plaza), además lo pagaríamos todos los pamploneses con dinero (pues administrativamente Vd. sabe que habrá que pagar de nuestros bolsillos de contribuyentes por la manera en la que ustedes lo han hecho) y lo pagaremos con sangre (la savia de los árboles que van a morir), sudor (de todos los pamploneses que vayamos a esa zona en el verano) y lágrimas (las de dolor al recordar lo que era y el desastre que desde ahora, durante más de 2 años y para siempre quedará como recuerdo de su paso por la alcaldía de nuestra ciudad).
No me resulta de momento muy estimada alcaldesa, no soy del gremio de la política, soy ecologista como hoy en día la mayoría de los mortales, pero sé que una alcaldesa tiene el poder para parar este atropello y desastre. Todavía le doy y le damos todos los pamploneses una oportunidad de demostrarnos un poquito de profesionalidad, humanidad y altura de miras a la ciudadanía a la que usted dijo que iba a favorecer, para la cual iba a trabajar.
La autora es profesora de música en el IES Plaza de la Cruz