Se cumple un año de la investidura de María Chivite como Presidenta del Gobierno de Navarra, gracias a la abstención de EH Bildu Nafarroa que hizo posible la reedición del Gobierno constituido por PSN, GB y CZ. Somos la segunda fuerza progresista de Navarra y la aritmética quiso que esta legislatura EH Bildu sea aún más determinante. Nueve años ya sin que la derecha pise el Palacio de Navarra, para fortuna de las mayorías populares y la clase trabajadora navarra.
Toca ahora hacer balance del primer curso político que tuvo un comienzo atípico, sobre todo en lo que a plazos se refiere.
Tras un proceso negociador intenso conseguimos alcanzar el primer gran acuerdo de legislatura con la firma en enero, del acuerdo presupuestario para 2024. EH Bildu logró enriquecer sustancialmente las cuentas de Navarra.
En materia de Derechos Sociales priorizamos un sistema público comunitario de cuidados, inclusión social y prevención comunitaria. En Educación, hemos continuado fortaleciendo y dignificando el ciclo 0-3. En torno a las políticas lingüísticas podemos decir que gracias a nuestras propuestas estamos cada vez más cerca de la gratuidad en la alfabetización de adultos y hemos vuelto a impulsar de forma importante la presencia de los medios de comunicación en euskera y su adaptación tecnológica a las nuevas realidades.
Seguimos apostando por una transición energética democrática, planificada y ordenada y presentamos importantes aportaciones en materia de autoconsumo y para impulsar la creación de comunidades energéticas locales en todo el territorio.
Otro momento clave de este curso fue la constitución de la Ponencia para la actualización del Amejoramiento a la realidad actual de Navarra, una reivindicación histórica de EH Bildu. Confiamos en que sea un instrumento eficaz para profundizar en nuestro autogobierno, que al igual que nuestros derechos históricos siguen siendo frontalmente atacados, como una vez más pudimos constatar en la sentencia del Tribunal Supremo que anulaba un acuerdo adoptado por unanimidad en Navarra para la materialización del tan reivindicado traspaso de la competencia de tráfico, cuya fecha acordó EH Bildu con el Gobierno del Estado. Frente a los múltiples y continuos obstáculos, seguimos alcanzando amplios acuerdos para que se nos revierta uno de nuestros derechos históricos que injustamente nos arrebató el franquismo.
Hace escasamente cuatro meses fueron reconocidas las primeras víctimas de la violencia policial y de la extrema derecha. Un acontecimiento importante y un punto de partida totalmente necesario para avanzar hacia una convivencia real y en el respeto, verdad, justicia y reparación de todas las víctimas de todas las violencias.
Este curso hemos llevado a cabo numerosas iniciativas, además de continuar nuestra labor de control al Gobierno. Varias de ellas han prosperado, como la modificación de la Ley Foral de Derechos Culturales estableciendo una “cláusula suelo” para nuestra cultura, que quedará protegida frente a eventuales recortes.
Cerramos el curso político con la creación de una mesa de fiscalidad, constituida por los grupos que componen el Gobierno y EH Bildu. De este modo se dio cumplimiento a uno de los puntos recogidos en nuestro último acuerdo presupuestario. Este será un espacio para analizar los instrumentos fiscales que garanticen una pensión mínima de 1.080€ a todas/as. También para acordar cómo se dará respuesta a las reclamaciones de cientos de mutualistas.
También hemos constatado importantes desacuerdos en la gestión de este primer año de Gobierno, como en materia fiscal y políticas lingüísticas.
Fuimos muy críticas con la deflactación lineal efectuada por Hacienda y seguimos siéndolo con las enormes diferencias de tratamiento de las rentas del trabajo y las rentas del capital.
Los derechos lingüísticos siguen estando zonificados en Navarra, el Gobierno no desarrolla los planes lingüísticos y continuamos a la espera de un protocolo efectivo para la implementación del modelo D, tal y como acordamos. Actualmente se está tramitando un proyecto de decreto foral de méritos que evidencia la falta de ambición en torno a la normalización del euskera en la Administración Foral.
Hemos tenido desavenencias en materia de educación, con cuyo departamento seguimos dialogando.
Esta legislatura deben desarrollarse con mayor celeridad y ambición leyes que han sido hace ya mucho tiempo aprobadas: la ley del Mapa Local, la del Cambio Climático y Transición Energética, entre otras.
Frente a la autocomplacencia a la hora de denominar este año como “excepcional” en materia de empleo, la precariedad, la siniestralidad laboral, los conflictos laborales y las amenazas a nuestra industria no dejan de crecer: Siemens Gamesa, BSH, Mondelez, Plásticos Brello…
La presidenta Chivite habla de efectividad en el sistema sanitario inyectada por las medidas que se han implementado en Salud. Es evidente que esa anunciada efectividad no es palpable: seguimos con listas de espera desbordadas, áreas de salud sin pediatra, hospitales comarcales con gravísimas carencias de especialistas, falta de facultativos en verano… y todo ello ante un incremento exponencial en el gasto en “peonadas” y una evolución preocupante del número de derivaciones a la sanidad privada.
El próximo curso nos tocará debatir importantes iniciativas legislativas: Ley Foral de Salud, de Industria, contra la Despoblación… Desde nuestro grupo parlamentario seguimos dispuestas a hablar y negociar con el Gobierno para aprobar leyes de carácter progresista que sean útiles para la ciudadanía navarra y confiamos en realizar importantes aportaciones para este fin.
Instamos al Gobierno a pisar el acelerador y a hacerlo con ambición porque no hay tiempo que perder para dar respuesta a las necesidades de los y las navarras, porque vamos a seguir demostrando que cuando se pone a las personas en el centro, cuando se priorizan sobre los intereses partidistas, se puede seguir avanzando. Esta continuará siendo nuestra hoja de ruta.
*La autora es diputada de EH Bildu del Parlamento de Navarra y portavoz de su grupo parlamentario