El Parlamento de Navarra ha aprobado este miércoles una moción que insta al Departamento de Educación a no cerrar 33 aulas de Infantil —19 en la red pública y 14 en la concertada— durante la planificación del próximo curso, en un debate que ha confirmado la creciente tensión entre los socios que sostienen al Ejecutivo foral. La iniciativa, impulsada por Geroa Bai y respaldada por EH Bildu y la derecha, ha salido adelante pese al rechazo frontal del PSN y Contigo-Zurekin, que han quedado aislados en su defensa de la medida del consejero Carlos Gimeno.
La resolución parlamentaria reclama, además, una moratoria de un año en la renovación de los conciertos educativos, con el objetivo de adaptar las decisiones estructurales a la actual caída de la natalidad. Asimismo, plantea aprovechar la reducción coyuntural del alumnado para mejorar la calidad del sistema educativo mediante la reducción de ratios, el refuerzo de la atención a la diversidad y una planificación equilibrada.
La votación parlamentaria no tiene carácter vinculante, pero incrementa la presión sobre el Departamento de Educación en un momento clave de la planificación del próximo curso y deja abierto un conflicto que trasciende el ámbito educativo para instalarse en el equilibrio interno del Gobierno de Navarra. Especialmente beligerante ha sido Contigo-Zurekin, que ha llegado a instar a Geroa Bai a que abandone el Gobierno de coalición.
Geroa Bai y EH Bildu apuestan por mejorar la calidad
Durante la defensa de la moción, la parlamentaria de Geroa Bai, Itxaso Soto, ha sostenido que Navarra cuenta con “unas cuentas saneadas” que permiten reforzar la investión educativa y ha defendido que el descenso demográfico debe aprovecharse para mejorar la calidad del sistema. Soto ha advertido además de que las decisiones del Departamento suponen “un nuevo ataque a la oferta educativa en euskera”, al afectar a unidades vinculadas a la red de ikastolas, modelo que ha definido como fundamental para la transmisión cultural.
En una línea similar, la parlamentaria de EH Bildu, Eneka Maiz, ha criticado con dureza la gestión del Departamento, denunciando la falta de una aplicación generalizada de la reducción de ratios pactada con sindicatos. Maiz ha defendido que no deben cerrarse líneas “ni en la pública ni en las ikastolas”, a las que ha calificado de estructuras “estratégicas y necesarias” tanto para la calidad educativa como para la normalización del euskera.
PSN y Contigo-Zurekin cargan contra sus socios
Frente a estas posiciones, PSN y Contigo-Zurekin han defendido la actuación del consejero. El socialista Kevin Lucero ha acusado a los proponentes de intentar proteger la red concertada sin atender a la realidad demográfica, advirtiendo de que la iniciativa plantea mantener conciertos “donde no hay demanda suficiente”.
Más duro se ha mostrado el portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, que ha calificado la moción como “la mayor desconsideración” hacia la escuela pública en los últimos años y ha acusado a Geroa Bai de actuar con “disciplina hacia la patronal de las ikastolas”. Guzmán ha llegado a cuestionar la coherencia de sus socios en el Ejecutivo.
La derecha critica el “recorte”
Desde la oposición, UPN ha coincido en rechazar el cierre de aulas. El parlamentario Pedro González ha subrayado que Navarra ha registrado la menor tasa de natalidad en 80 años y ha criticado que el Departamento haya optado por “el camino fácil, el recorte”, en lugar de introducir mejoras como nuevas metodologías o ratios más bajas.
Por su parte, el portavoz del PP, Javier García, ha advertido de que el cierre de aulas puede consolidarse de forma permanente: “Pretenden hacer un cierre de aulas de manera indefinida”, ha afirmado. Asimismo, ha recordado a Contigo-Zurekin que no abandonó el Gobierno de coalición cuando se quedó solo en la defensa de la demolición del monumento a los Caídos.