Esta es una reflexión personal, extraída del artículo publicado en la revista digital Begirada sobre el concurso de artesanía convocado por el Ayuntamiento de Pamplona en mayo, para seleccionar obras artesanas originales que representen a Iruña y que van a ser utilizadas como obsequios en actos institucionales y protocolarios.

Aquí las bases y las piezas que han resultado premiadas y finalistas del concurso, según el fallo de jurado emitido días atrás. Sirva este artículo como análisis crítico del concurso ya que me siento muy involucrado en él, pues la idea original de hacer unos obsequios institucionales renovados se la planteamos al Ayuntamiento en diciembre de 2024, incluso aportando unas simulaciones de cómo podía ser un obsequio acorde además con la nueva imagen estratégica de la ciudad.

¿Por qué un obsequio debe pesar menos de 300 gramos y tener tamaño folio? No entendemos las razones que han llevado a incluir dichas limitaciones en las bases “…disminuyendo las posibilidades expresivas del objeto, la calidad de los materiales empleados y su percepción por las personas o entidades receptoras”.

Unas bases claramente restrictivas si se pretende cumplir los objetivos del concurso: “...Resignificar el valor de este tipo de objetos y ampliar sus características apostando por creaciones que propongan nuevas visiones y acercamientos, uniendo así tradición y vanguardia (sic)”.

¿Qué razones o expertos las han sugerido? ¿o se tenía ya una idea predeterminada de las piezas a conseguir? Esas limitaciones han marcado el resultado final, las obras ganadoras y accésits, como se puede ver claramente en la categoría 2.

Una libreta de notas, basada en el uso de la cianotipia, una obra gráfica digital y unos pañuelos de seda, que sin duda cumplían rigurosamente las bases.

¿Por qué no se ha incluido en las bases ninguna referencia a la nueva marca-ciudad? Pudiendo convertirse en un recurso estratégico más, formando parte de nuestro patrimonio, sobre todo después de contar para ello con un presupuesto de cerca de 400.00 euros.

¿Por qué no ha participado ningún profesional técnico externo como se mencionaba en las bases? Limitándose la composición del jurado a personas del Ayuntamiento.

Presidencia: Iñigo Gómez Eguiluz, director del Área de Cultura. Vocalías: Beatriz Iribarren Zabalegui, jefa del Servicio de Difusión Cultural del Área de Cultura; Leire Onieva Iturgaitz, responsable de Protocolo; y Sandra Parra Guillén, titulada superior de Alcaldía.

Aunque si bien ellos/as son los clientes finales y su criterio importante, tener personas expertas en el jurado hubiese aportado criterio y repercutido sin duda en la calidad final del concurso, sobre todo en deferencia a los artistas-artesanos que han participado en el mismo.

Sería interesante conocer qué propuestas han quedado rechazadas. ¿Por qué no hacer una exposición con las 36 propuestas presentadas y realizadas con gran esfuerzo y premura por sus creadores, dados los plazos requeridos?

Por ello sería lógico la exposición pública de todos los proyectos y trabajos participantes, máxime dado el carácter cultural del concurso y de los objetos que nos van a representar.

Desde el respeto al fallo del jurado, es una sugerencia que lanzamos desde aquí para dar una mayor visibilidad social del sector creativo en Navarra... y de paso motivar a empresas e instituciones en la renovación de sus obsequios corporativos.

Como muestra de apoyo a esta iniciativa, incluimos aquí unas imágenes de las ideas desarrolladas que presentamos en la categoría 1 y que no fueron seleccionadas.

Adjuntamos también aquí algo del material presentado y seleccionado en la categoría 2 que podría ser aportado para la exposición planteada:

Esta iniciativa la hemos sondeado entre algunos de los participantes y parece que lo de la exposición resulta de interés, por mi parte estoy dispuesto a colaborar en ella, como hemos transmitido al Servicio de Protocolo del Consistorio.

El autor es diseñador