Erice de Iza: una solución vial que no puede esperar
El grave accidente acaecido este fin de semana en la N-121-A, en su paso por Erice de Iza, y que ha derribado parte de una vivienda de piedra situada al borde de la carretera, ha vuelto a evidenciar una realidad que los vecinos y vecinas de esta localidad llevan años denunciando ante la Dirección General de Carreteras del Gobierno de Navarra.
Lo sucedido no es un hecho aislado, sino un episodio más de una problemática que se repite desde hace años. Los accidentes en esta recta son frecuentes y, en gran parte de los casos, están relacionados con velocidades excesivas.
En este tramo de la N-121-A existen siete viviendas habitadas distribuidas a ambos lados de la carretera, situadas prácticamente sobre el arcén y con acceso directo a la vía. Esta circunstancia obliga a sus residentes a incorporarse o salir de sus domicilios en condiciones permanentes de inseguridad. Con frecuencia, los vehículos circulan a gran velocidad y demasiado próximos entre sí, dificultando cualquier maniobra de entrada o salida de las viviendas y aumentando el riesgo de colisión.
Además, esta carretera da acceso al Ayuntamiento, las oficinas y servicios municipales, al consultorio médico, la farmacia y la casa amiga de educación infantil. Existen también dos intersecciones importantes: una hacia la zona de servicios municipales y la otra a la carretera NA-7012, que obligan a realizar giros y cruces peligrosos en una vía con una elevada intensidad de tráfico.
Por este tramo circulan diariamente turismos, camiones, motocicletas, vehículos agrícolas, transportes especiales, bicicletas y peatones. Asimismo, existen dos túneles bajo la autopista, que dan acceso a la Vía Verde del Plazaola y a terrenos comunales. La presencia frecuente de jabalíes, corzos y otros animales de fauna salvaje provoca accidentes e incidencias, especialmente durante la noche.
Por todo ello, los vecinos y vecinas reclamamos actuaciones urgentes y eficaces. La principal medida debe ser la apertura inmediata y gratuita de la AP-15 entre Berrioplano e Irurtzun, ya que constituye la verdadera variante de esta carretera y permitiría reducir notablemente el tráfico que atraviesa el núcleo urbano y mejorar la seguridad de las personas. Resulta incomprensible que se pretenda retrasar esta solución hasta 2029, por intereses económicos cuando el riesgo para los habitants de Erice es cotidiano.
Asimismo, se considera necesario: reducir la velocidad máxima de 70 km/h a 50 km/h en la travesía, dotar, en la misma recta, de señalización referente al aviso de transitar por el pueblo de Erice de Iza, pintar doble línea continua para impedir adelantamientos, instalar un radar fijo bidireccional y habilitar bandas señalizadoras que favorezcan el mantenimiento de distancias de seguridad entre los vehículos. A futuro, también, debería valorarse la implantación de un asfalto fonoabsorbente.
Los vecinos y vecinas de Erice de Iza conviven diariamente con estos problemas de seguridad, contaminación acústica y medioambiental derivados del intenso tráfico que atraviesa el núcleo urbano. A ello se suma la afección a la salud mental por el estrés y la ansiedad que provoca esta situación de tensión continuada. Resulta urgente que la Dirección General de Carreteras del Gobierno de Navarra adopte medidas eficaces para proteger tanto a quienes vivimos en Erice de Iza, como a las personas que utilizan diariamente la N-121-A.
El autor ha sido 8 años alcalde de Erice