pamplona - La plantilla de Osasuna se entrenó ayer en Tajonar en un ambiente que reflejaba tanto preocupación como tristeza. Mateo estuvo al frente del entrenamiento, junto al resto de su equipo técnico, y trabajó primero con la totalidad del grupo y, después, específicamente, con los jugadores que no participaron en el partido ante el Girona del pasado sábado, ya que los primeros realizaron una sesión algo más corta.

De los que jugaron ante el conjunto catalán, Vujadinovic estuvo corriendo por su cuenta y evitó tocar balón. El futbolista serbio sigue arrastrando desde hace unas semanas unas molestias musculares que le obligan a trabajar a un nivel menor que el resto y, eso sí, estar en condiciones para jugar en el compromiso siguiente.

El que sigue sin trabajar con el grupo por el golpe en el tobillo derecho es Mikel Merino. El joven centrocampista fue baja el sábado pasado por este hecho y ayer continuó ejercitándose por su cuenta. Si no hay problemas a lo largo de la semana, debería incorporarse al trabajo del grupo sin mayores contratiempos y entrar en los planes del nuevo entrenador. También se ejercitó junto a él Liassine Cadamuro que durante el periodo de Mateo al frente del equipo se ha quedado sin entrar en las convocatorias en varias oportunidades tras haber desaprovechado varias de las ocasiones de jugar que le brindó el ahora técnico relevado.

La plantilla de Osasuna guarda hoy jornada de descanso, como estaba previsto, y mañana regresa a las sesiones de Tajonar con indudables novedades en la dirección técnica. El equipo, en principio, no guardará descanso hasta el día del partido y preparará específicamente el encuentro contra el Mirandés.

El conjunto burgalés, con 47 puntos en la clasificación, tiene la salvación finiquitada y dispone de varios partidos por delante para tomarse el final de temporada con menos necesidades que otros. Fran Carnicer será baja ante Osasuna por sanción.