La otra crónica

La vida sigue igual

10.02.2020 | 03:24

Ni ascenso, ni parón, ni lesiones, ni nada. No hay nada que cambie el ADN de este equipo. Osasuna realizó ayer otro partido fácilmente identificable para cualquiera que haya visto diez minutos del equipo de Jagoba Arrasate durante este año y cuatro partidos que lleva el de Berriatua al frente del equipo.

Y eso que ayer a Osasuna le faltó algo de claridad a la hora de rematar la jugada, porque por los demás, poco se puede reprochar al equipo rojillo. Tanto el Chimy como Brandon tuvieron ocasiones para irse de Valladolid con algún gol más en la mochila, pero no pudo ser. Es uno de los pocos borrones de ayer. Por que a los de arriba, trabajo, no. Lo que se hartan a correr ambos dos es de estudio. Por cierto, ayer debutó Adrián, un jugador llamado a dar otro salto diferencia al equipo en la zona de tres cuartos para adelante.

Otro, tal vez, haber tenido un poco más de decisión en la jugada del gol, donde Rubén pudo hacer algo más pese al buen zapatazo de Hervías.

Pero poco más. Osasuna sigue invicto, ha cosechado la mitad de los puntos en juego y sigue dando unas muestras de fiabilidad bastante poco habituales para un equipo que acaba de ascender. Ideal.

Podían surgir dudas sobre si Arrasate iba a cambiar su estilo que tanto enamoró la temporada pasada por uno más práctico y, como diría aquel, amarrategi. Pero no, ni mucho menos. En cuatro jornadas el de Berriatua ha demostrado ser fiel a lo que le ha traído hasta aquí y es algo que el rojillo lo agradece. La ilusión, cuando en otra temporada podía estar ya por los suelos, no solo sigue intacta sino que se podría decir que ha aumentado. Que corran en terminar el Muro Rojo porque el Jagobismo va a hacer que el número de socios aumente seguro.

Ahora solo falta, como dijo ayer Oier, que el equipo aguante el pulso durante las 34 jornadas que quedan para lograr un sueño, un hito vistas las diferencias económicas existentes en esta categoría.

Si Arrasate y los suyos logran la salvación lo harán con sus armas, con su identidad. Y eso le dará aún más mérito ya que el estilo valiente del entrenador y su equipo rojillo es de lo más atractivo que se puede ver en Primera división actualmente. Y eso no es poco. La vida sigue igual. Y que siga por muchos días o incluso, a ser posible, meses.