La plantilla de Osasuna regresa este miércoles a los entrenamientos después de la jornada de descanso del martes y lo hace con una sesión a puerta cerrada en El Sadar desde las 11.00 horas. El entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, solo tiene en el apartado de bajas a Iker Benito, que continúa recuperándose de su grave lesión de rodilla sufrida en el mes de octubre. El conjunto navarro recupera a los sancionados el fin de semana pasado, Rubén García y Raúl García, por lo que no hay problemas para el técnico italiano a la hora de insistir en su alineación preferida –desde hace varias jornadas se vislumbra un once solo alterado por las lesiones o las sanciones– o, en caso contrario, incidir con alguna alteración.

El equipo llega con mosqueo encima a la cita del sábado con el Girona (18.30) no solo por la rotunda victoria que se encajó. Lisci también se mostró muy crítico con el rendimiento físico de sus jugadores en Anoeta, aunque extendió éste como un problema que detectó en partidos inmediatamente anteriores.

“Tenemos que volver a dar un paso adelante a nivel físico, sobre todo a nivel de intensidad, porque llevamos la primera parte de Mallorca, el partido de Valencia y la primera parte de Anoeta que estamos jugando a un ritmo al que no se puede jugar”, indicó el técnico al terminar el encuentro. “En la primera parte hemos estado muy mal y nos han pasado por encima a nivel físico”, insistió en otro momento. Habrá que ver hasta qué punto estos defectos se traducen en la adopción de medidas en la alineación e introduce o no algunos cambios.

La Liga afronta este fin de semana la última jornada antes del parón por los compromisos internacionales. En abril empieza el esprint final sin pausa.