Hasta el pasado 6 de febrero había un colegiado que en Primera División no había señalado un penalti todavía. Lo hizo en el Celta-Osasuna en una acción no exenta de polémica. A pesar de que la pena máxima fue clara, la acción venía precedida de una falta de Fer López a Rubén García que ni el colegiado ni el VAR decretaron, por lo que siguieron adelante con su criterio y Borja Iglesias anotó, desde los once metros, el 1-0 de un partido que luego ganó el conjunto de Alessio Lisci con los tantos de Ante Budimir y Raúl García de Haro. Ahora, ante el Levante, y también a domicilio, José Luis Munuera Montero ha sido el árbitro designado para dirigir el encuentro. A los mandos del VAR, como en el Abanca Balaídos, le acompañará Pizarro Gómez.

En aquel encuentro ante el Celta, el colegiado andaluz señaló la mano de Catena en el área como infracción y, pese a ser alertado por su compañero Pizarro Gómez en el VAR de que podía haber existido previamente una falta de Fer López al rojillo Rubén García por un "pisotón claro" (sic) en palabras del responsable del VAR, Munuera se mantuvo incólume en su decisión. La Federación publicó el audio del VAR de la polémica jugada entre Rubén García y el jugador del Celta. En la conversación, Pizarro Gómez avisa a Munuera Montero de que aprecia “un pisotón claro” previo al penalti, pero el colegiado andaluz mantiene su criterio tras revisar varias tomas en el monitor. "Mantengo el penalti. Le gana la posición y no hay falta", sentenció.

“No veo el pisotón claro. Veo un choque fortuito”, insistía Munuera durante la revisión, asegurando además que el pie de Rubén García “sale hacia arriba” y que no existe una acción punible. Finalmente, decidió mantener el penalti favorable al Celta. Sin embargo, las imágenes mostraban también un contacto en la zona de la espinilla y el gemelo de Rubén García, un detalle que no fue tenido en cuenta durante la revisión. “Le pisa y le da con la rodilla”, señaló posteriormente el entrenador de Osasuna en rueda de prensa.