Han comenzado los trabajos de derribo de la Casa de Curtidores, deshabitada desde 2007 –llegaron a residir ocho unidades familiares– y en estado de ruina desde 2012 tras un incendio, ubicada en la margen izquierda del río Arga, junto al puente del mismo nombre en la Rochapea y la cuesta de Santo Domingo. El proyecto para el solar de 560 m2 en la bajada del Portal Nuevo, 6-8, contempla un edificio residencial de seis viviendas de lujo que se anuncia en Idealista como La Casa del Río. 

Recreación de la 'Casa del Río' del portal inmobiliario idealista.com idealista.com

Avanza así una iniciativa cuyo origen se remonta ya 12 años en el tiempo, hasta 2014, cuando el Ayuntamiento de Pamplona aprobó una modificación del Plan General para conservar la casa para usos residenciales. Un trámite que contó con el informe favorable de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Los propietarios de la Casa de Curtidores, la sociedad Lacaderio SL, plantearon un año después su rehabilitación como forma de inversión. Su idea inicial era levantar un pequeño hotel y restaurante aprovechando su privilegiada ubicación junto al Arga, pero fue descartado y cambiaron al proyecto de viviendas.

A partir de ese momento, el proyecto se vio envuelto en un tortuoso proceso administrativo, con la oposición en 2020 de Ayuntamiento y la CHE, que desbloqueó una sentencia del TSJN que otorgaba a los propietarios el derecho a la licencia de obras.

El Consistorio anunció posteriormente que no recurriría el fallo y, a través del área de Gobierno Estratégico, Urbanismo y Vivienda, firmó el pasado año la licencia de obras para la construcción de las 6 viviendas (5 pisos y un dúplex), garajes y trasteros. El derribo marca ahora el inicio del proyecto. 

‘La Casa del Río’

Las viviendas de lujo se anuncian en Idealista como La Casa del Río. Un edificio residencial de 6 viviendas “completamente integrado en la naturaleza y a menos de cinco minutos caminando del centro histórico”, cita el portal inmobiliario. “Es una oportunidad única con una localización irrepetible en la que se fusionan la tranquilidad de vivir en contacto con la naturaleza y ubicarse en pleno centro histórico”, añade.

Las viviendas, todas exteriores, con “amplia terraza”, vistas directas al río y plaza de garaje incluida, se anuncian con un precio de 426.475 euros (96 m² construidos, 70 m² útiles) para una vivienda de dos habitaciones y dos baños, y 488.694 euros, para tres habitaciones y dos baños en 106 m² construidos, 80 m² útiles.

Origen incierto

La Casa de Curtidores fue adquirida por la familia Amatriáin-Abaurrea en la década de los 30 del siglo pasado. Su origen es incierto, aunque aparece mencionada en el siglo XVI como lugar del gremio de los zapateros para el curtido de pieles de la ciudad y llegó a acoger un centro de cuarentena para enfermos de peste en 1599.