Manex Pedroarena Galdeano (Garralda, 1982), director deportivo de la Federación Navarra de Pelota Vasca (FNPV), analiza la consecución del GRABNI en frontón, un título revalidado tras una competición exigente y marcada por el dominio en los duelos directos ante la selección de Bizkaia. Más allá del resultado, Pedroarena pone el foco en el modelo de trabajo de la federación navarra basado en el impulso del relevo generacional y el crecimiento de la pelota femenina, en un contexto de aumento del nivel competitivo entre federaciones.
Han revalidado el título del GRABNI en frontón, ¿qué lectura hacen de la competición?
–La verdad que muy bien, pero fue muy sufrida. Teníamos 28 finales y Bizkaia 32, y además con el hándicap de que jugábamos todas las finales en sus frontones, que eso al final siempre influye porque ellos están más acostumbrados y les viene mejor. También hubo el problema de que normalmente todas las finales se hacen en Vitoria, que tiene un complejo muy bueno donde están todas agrupadas y se puede seguir todo bien, pero esta vez en Bizkaia estaban repartidas por diferentes pueblos o ciudades y el seguimiento era más complicado. Fueron dos días de bastante estrés. Aun así, en lo deportivo estamos muy contentos, porque de las 28 finales conseguimos ganar 19, que es un porcentaje muy alto. Y luego también teníamos claro que lo más importante eran los enfrentamientos contra Bizkaia, que era el rival a batir. Teníamos 16 enfrentamientos directos y conseguimos ganar 11, y ahí estuvo la clave, porque si perdíamos uno más seguramente habríamos empatado a 18 victorias y la txapela hubiera sido para ellos porque jugaban más finales que nosotros.
Más allá de las 19 chapelas, ¿cuáles son las claves estructurales que sostienen este rendimiento?
–Nosotros intentamos ir a casi todas las modalidades. Evidentemente queremos ganar, pero también tenemos como objetivo que haya cada vez más licencias y evitar el abandono en edades tempranas. Muchas veces, cuando llegan a los 17 o 18 años, con los estudios, otras ofertas de ocio y demás, los jóvenes dejan la pelota. Entonces lo que intentamos es que siempre tengan alternativas. Si un pelotari de mano tiene problemas en las manos, que pueda probar pala, si no le encaja pala de cuero, que pruebe pala corta, o goma, o frontenis. Que vean que la pelota es un deporte muy rico, con muchas modalidades, y que siempre pueden encontrar una en la que seguir disfrutando. Esa es una de las claves: ofrecer un abanico amplio. Luego, también es verdad que tenemos mucha potencia en herramienta, en paleta cuero y pala corta, y este año, por ejemplo, hemos conseguido cinco de las seis txapelas en esas modalidades, perdiendo la otra en juveniles en un tercer set muy igualado.
¿Qué importancia tiene ese relevo generacional del que habla?
– Es fundamental. Trabajamos desde jóvenes para que vayan subiendo poco a poco. Este año se ha visto que había un nivel muy alto en todas las categorías, desde juvenil hasta sub-22, y eso no es fácil porque, como decía, mucha gente deja la pelota en esas edades. En sub-22, por ejemplo, es complicado tener volumen de pelotaris, pero aun así hemos conseguido muchas finales, lo que habla del trabajo que se está haciendo. Y en chicas también se está viendo ese trabajo. Por ejemplo, en paleta goma femenina hemos conseguido el triplete, que hacía años que no se lograba, con finales muy emocionantes y de mucho nivel. Tenemos jugadoras muy buenas y, además, intentamos que las que no entran en una modalidad puedan seguir vinculadas a través de otras, como el frontenis. También en categorías inferiores, como juvenil, se han conseguido buenos resultados, lo que demuestra que hay base.
En paleta goma femenina han logrado pleno, ¿cómo se impulsa esa sección desde la federación?
–Llevamos muchos años trabajando en ello. Yo mismo empecé como seleccionador y he estado bastante tiempo con las chicas de paleta goma, tanto en frontón como en trinquete, así que lo he vivido desde dentro. Intentamos ofrecerles unos juegos deportivos atractivos durante toda la temporada para que puedan participar, competir y tener continuidad. Luego también organizamos campamentos de convivencia en verano para que se conozcan entre las chicas de mano y de pala. También hacemos entrenamientos específicos, pruebas para futuras selecciones y fomentamos intercambios con otras regiones. El principal hándicap que tenemos es que la pelota es un deporte individual y, en el caso de las chicas, están muy dispersas geográficamente. Entonces muchas veces hacen viajes largos para jugar un partido y vuelven a casa. Por eso es tan importante generar grupo, que se conozcan, que compartan. De hecho, a mí lo que más me gusta del GRABNI es ver que después de las finales se juntan, van a cenar juntas, comparten tiempo… eso es casi mayor premio que una txapela.
En trinkete no han podido revalidar el título, ¿qué sabor de boca les deja?
–Antes de las finales ya sabíamos que tenían que darse muchas sorpresas para optar a ganar porque Iparralde este año venía con todo, a diferencia del año pasado. Allí el trinkete tiene mucha más implantación, prácticamente hay uno en cada pueblo. Aun así, las finales fueron muy igualadas. El resultado de tres victorias de diez posibles puede parecer malo, pero la sensación es que se compitió muy bien. Hubo partidos muy ajustados, muchos que se decidieron por detalles. Por ejemplo, en mano individual juvenil conseguimos una victoria de mucho mérito en un partido muy duro. En paleta goma femenina los partidos fueron igualadísimos, con marcadores muy ajustados tanto en liguilla como en finales. En sub-22 también hubo casos de pelotaris que empezaban este año y llegaron a la final. Y en categoría senior, nos faltaba la delantera titular, pero se compitió hasta el tercer set. La verdad que hay muchos puntos positivos, se compitió ante una grandísima Iparralde.
¿Ha aumentado el nivel general de las federaciones?
–Sí, ha subido muchísimo. Ha habido muchísimos partidos ajustados, con terceros sets, con marcadores como 10-9… Eso demuestra que el nivel ha subido en todas las federaciones y como cuesta más ganar, al final sabe mejor.
¿Cómo valora ese crecimiento competitivo a nivel global?
–Es muy bueno para la pelota. Cuando hay más nivel, hay mejor espectáculo, y eso hace que la gente se pueda enganchar más. Si los niños ven buenos partidos y los padres los ven disfrutando, es más fácil que quieran jugar este deporte. Al final todo va en cadena.
Para terminar, ¿qué objetivos se marca la Federación Navarra a corto y medio plazo?
– Este fin de semana tenemos el Federaciones sub-22 en Pamplona, luego vendrá el Federaciones absoluto y a nivel navarro tenemos el Interpueblos de mano, los Juegos Deportivos de trinkete… tenemos mucha actividad hasta final de temporada. Y teniendo en octubre el Mundial en Argentina tenemos como objetivo intentar lograr que vayan el mayor número de navarros y navarras. l