El entrenador del Club Atlético Osasuna, Alessio Lisci, consideró el partido de este viernes contra el Levante como la prueba para saber si el equipo navarro puede aspirar a jugar en Europa el año que viene.
"Es muy probable que sea un dentro o fuera. Depende de si hay una plaza más o no, que eso puede cambiar la película, pero no podemos ir a especular, no hay plan B", indicó el técnico italiano en la rueda de prensa que ha ofrecido en las instalaciones de Tajonar.
Osasuna se enfrentará a un Levante muy necesitado que ocupa el puesto 19 y se juega su permanencia en Primera División, por lo que Lisci espera un partido especialmente duro.
"Ambos equipos estamos en una situación de necesidad por ganar, aunque por diferentes razones, y es una lastima que vayamos en un momento tan importante para ellos, pero así es el fútbol", declaró.
También el entrenador ha hecho hincapié en trasladar el buen juego mostrado en casa fuera de El Sadar y, en este sentido, espera la mejor versión del equipo.
"En la vuelta hemos mejorado los números, que tampoco era muy difícil, pero queremos seguir en esa dinámica. Es evidente que no estamos siendo capaces de jugar como en casa y hemos estado trabajando en esa línea y a ver si lo conseguimos", apuntó.
Además, consideró que mañana "habrá muchos partidos dentro de uno" y del Levante ha puesto en valor su equilibrio tanto en ataque como en defensa, que le ha hecho evolucionar mucho también en las transiciones.
"Va a ser un partido muy psicológico, muy emocional, en el que tenemos que saber gestionar estos momentos. Tenemos que tener paciencia cuando suframos, pero no tenemos que confundir esa paciencia con dejar pasar los minutos, no, tenemos que ir a hacer nuestro partido", aspiró.
Osasuna viaja a Valencia con una convocatoria de 22 jugadores marcada por la ausencia del extremo Víctor Muñoz, que todavía sigue de baja por lesión, pero con la recuperación ya completa de Aimar Oroz.
"Aimar ya está bien y Víctor ahí está a punto. Como son partidos tan seguidos, no sabemos cuándo va a volver, pero está a nada. No puedo decir si estará para el Atlético de Madrid o el Espanyol porque todavía los médicos no tienen la certeza", aclaró.
Lisci también puso en valor el buen estado de forma de Raúl de Haro, quien está jugando un papel clave en los últimos partidos entrando desde el banquillo.
"Siempre he dicho que estoy encantado con él. El tema es que hay un jugador, que es Budimir, que lleva años metiendo muchos goles y no hemos sido capaces de hacerles convivir hasta el día de hoy", aseguró.