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Osasuna, el segundo que más gastó en un invierno extremadamente austero

Los rojillos, con 5,5 kilos, destacan dentro de una liga ahogada

Osasuna, el segundo que más gastó en un invierno extremadamente austeroOskar Montero

El mercado de fichajes de invierno de la temporada 2025/2026 ha cerrado en España confirmando la tendencia de contracción económica que atraviesa la competición. Con un volumen de transacciones significativamente inferior al de la última década, la mayoría de los clubes han optado por la contención del gasto, las cesiones o la promoción de futbolistas del filial. En este contexto, Osasuna se ha situado como el segundo club con mayor inversión de la categoría, tras desembolsar un total de 5,5 millones de euros.

Esta cifra, aunque discreta en términos históricos, adquiere relevancia al compararse con el resto de la Primera División. Exceptuando al Atlético de Madrid, que lidera el ranking con un gasto de 55 millones de euros, el resto de equipos ha operado bajo mínimos, dejando a la entidad navarra en una posición de excepción financiera dentro de la denominada clase media.

La inversión de Osasuna se ha concentrado principalmente en la adquisición de Raúl Moro, procedente del Ajax, por una cuantía de 5 millones de euros, a los que se suma la llegada de Javi Galán por aproximadamente 500.000 euros (que puede aumentar cada vez que renueve). El club ha priorizado posiciones específicas solicitadas por el cuerpo técnico encabezado por Alessio Lisci, aprovechando un margen salarial que otros competidores directos no han podido activar.

Los equipos no gastan

La brecha entre el primer y el segundo inversor es del 900%. Mientras el Atlético de Madrid ha podido acudir al mercado internacional con solvencia, Osasuna ha ocupado el segundo escalafón superando a clubes con presupuestos tradicionalmente superiores que, en esta ventana, se han visto lastrados por el límite de coste de plantilla deportiva.

Este escenario refleja una Liga en la que el control económico de la patronal ha reducido drásticamente los movimientos en efectivo. La mayoría de las operaciones se han cerrado bajo la fórmula de cesión con opción de compra no obligatoria, una estrategia para diferir los pagos a la próxima temporada. Osasuna, sin embargo, ha optado por el pago directo de traspasos, lo que indica una gestión de tesorería saneada en comparación con la media de la competición.

Bajo las órdenes de Alessio Lisci, el equipo deberá ahora integrar estas piezas en un esquema que ha perdido a Lucas Torró por sanción en el corto plazo, pero que busca estabilidad a largo plazo. La inversión realizada supone una apuesta por mantener la competitividad en una liga donde la falta de refuerzos en otros equipos podría marcar la diferencia en la clasificación final.