Víctor el Fuerte es la reciente creación de LKN que ensalza al extremo rojillo en la pared de un bloque entre las calles Valle de Egüés y Joaquín Imaz Martínez, en el barrio pamplonés de Lezkairu.

"Víctor Muñoz ha demostrado en muy poco tiempo lo que significa ser fuerte de verdad. Su llegada a la élite no fue fácil. Debutó en Primera División en un escenario enorme, con todo el foco encima, y enseguida fue centro de la crítica. Las redes no perdonan y menos a un chaval que acaba de llegar. Lo que para muchos podría haber sido un golpe definitivo, para él fue solo el principio. En lugar de hundirse, le dio la vuelta. Llegó a Osasuna y explotó", describe el artista, que ha dibujado al jugador a modo de "caballero" con un balón de fútbol en una mano y un escudo de Osasuna en la otra.

Imagen de 'Víctor el Fuerte'

"Hoy es uno de los jugadores más destacados del equipo: velocidad, desborde, regate y gol. Juega sin miedo, encara. Pero, sobre todo, ha demostrado una fortaleza mental enorme. Por eso lo presento como Víctor el Fuerte, en referencia al Rey Sancho VII “el Fuerte”, como símbolo de resistencia y fuerza para Navarra. Esa misma fuerza es la que hoy representa Víctor para la afición rojilla", concluye LKN.

ANTE EL REAL MADRID

La visita del Real Madrid a El Sadar este próximo sábado ha dejado de ser un compromiso liguero más para convertirse en un fenómeno mediático con nombre el propio de Víctor Muñoz. El canterano blanco, ahora pieza angular en el esquema de Osasuna, acapara una atención importante de los medios capitalinos, situándole en el centro de una narrativa que mezcla el reencuentro y esa intentona de desestabilizar tan característica de toda la órbita blanca.

Medios de comunicación de Madrid, tanto prensa deportiva como generalista, han solicitado acceso al extremo barcelonés, obligando a la entidad navarra a gestionar con cautela la exposición pública de un jugador que, a sus 22 años, vive su momento de mayor eclosión profesional.

El interés no es casual. Muñoz juega contra su exclub, donde llegó a debutar con el primer equipo del Real Madrid en circunstancias que marcaron su madurez a la fuerza. En mayo de 2025, tras fallar una ocasión clara en los últimos minutos de un Clásico ante el Barcelona, el jugador fue víctima de una feroz campaña de acoso e insultos en redes sociales por parte de sectores de la afición madridista.

Aquel episodio, que le obligó a desactivar los comentarios en sus perfiles oficiales para proteger su salud mental, supuso un punto de inflexión. Lejos de amedrentarse, su llegada a Pamplona el pasado verano ha servido para demostrar una resiliencia inusual. En la tranquilidad de Navarra, Muñoz ha transformado aquel debut amargo en una regularidad que hoy le sitúa como uno de los mejores regateadores de la categoría.

Pese al ruido generado en la capital y el incesante goteo de informaciones, el compromiso de Víctor Muñoz con el proyecto navarro es absoluto. El extremo ha trasladado internamente su profundo agradecimiento a Osasuna por la apuesta firme que el club realizó en un momento de incertidumbre personal y profesional. Lejos de dejarse seducir por los cantos de sirena que llegan, Muñoz se muestra plenamente convencido de que recalar en Pamplona fue el mayor acierto de su carrera, encontrando en el vestuario de El Sadar el ecosistema de confianza y respeto necesario para alcanzar su mejor versión.