A pesar de encontrarse en pleno proceso de recuperación de una enfermedad que le mantiene bajo un estricto tratamiento con antibióticos Víctor Muñoz no quiso ausentarse del césped y se ejercitó al mismo ritmo que el grupo de los suplentes. Con el rostro visiblemente castigado por el malestar físico pero con la determinación de no perder el tono competitivo Víctor completó todos los ejercicios diseñados por el cuerpo técnico.

Víctor trabajó con la intensidad necesaria para estar disponible en cuanto la infección remita por completo buscando no ceder ni un milímetro en la lucha por la titularidad. Su presencia entre los que menos minutos tuvieron en Mendizorrotza sorprendió a los pocos aficionados presentes en el entrenamiento.

Osambela, sin el Promesas

La expulsión sufrida por el canterano no solo supone un frenazo a su participación con el primer equipo sino que el reglamento federativo le asesta un golpe definitivo al impedirle también participar con el Promesas este próximo fin de semana.

Boyomo tampoco estará disponible la semana que viene contra el Betis. El central vio la quinta amarilla que venía evitando desde antes de irse a la Copa África. 

Budimir, en solitario

Ante Budimir se ejercitó de forma individual bajo la atenta mirada y supervisión constante del preparador físico Juantxo Martín con el objetivo de dar continuidad a su plan de trabajo específico.

Budimir, este lunes en Tajonar. Javier Bergasa

Esta sesión en solitario no responde a ninguna señal de alarma ni a un problema en su estado físico sino que obedece estrictamente a una hoja de ruta diseñada para optimizar sus cargas de esfuerzo