Almuerzo pronto, vermú muy largo, bocadillo en el descanso. Un partido a las dos de la tarde lleva al aficionado a tratar de asuntos capitales para afrontar la cita en condiciones. Osasuna afronta frente al Mallorca el primer encuentro de la temporada en El Sadar en este confuso horario de juego que maltrata a los seguidores, que se adaptan a las zonas horarias de otras partes como parte del producto que se vende a China o al más allá.

Los rojillos han disputado doce encuentros de Liga en El Sadar en la presente temporada y casi lo han hecho en todos los días de semana –martes y miércoles se han quedado por el momento fuera de estos señalamientos–, aunque los sábados se han erigido en los nuevos domingos para el equipo que entrena Lisci. Seis de los doce partidos se han disputado en jornada sabatina –cuatro a las 18.30 y dos más a las 16.15–, y público y afición debutarán esta jornada en el horario de las 14.00 horas.

Después de que ante el Real Madrid se registrara en El Sadar la mejor asistencia de la temporada –22.485 espectadores se dieron cita en el estadio según datos del club–, habrá que ver hasta dónde se reparte la influencia en el encuentro el horario y de a categoría del rival, factores que resultan siempre sorprendentes. La pasada temporada, Osasuna jugó tan solo en una ocasión en sábado a las 14.00 horas, fue frente al Valladolid el 2 de noviembre, y la situación no afectó en demasía a la presencia de aficionados, porque se dieron cita en El Sadar 20.043 espectadores. A los rojillos les tocó jugar otros tres domingos a las dos, frente al Villarreal en noviembre (19.795 espectadores), ante el Alavés en diciembre (18.220) y en abril con el Girona (20.260). 

El partido con el Real Madrid se ha llevado la mejor asistencia de la temporada, pero la adhesión de los aficionados con el equipo funciona como casi siempre al margen de la zamarra que vistan los oponentes que llegan a El Sadar. Esta temporada se están registrando grandes entradas y solo en tres de los doce encuentros en Pamplona no se ha llegado a los 20.000 espectadores –frente al Elche (19.475) un jueves a las 19.30, Getafe (19.985) un viernes a las 21.00 y Levante (18.160 un lunes a las 21.00–. Contra el Mallorca, que no provoca un gran tirón, hay un reto.