Paralelamente a todo el debate público y político que se ha desatado tras las cargas policiales y de la seguridad privada de El Sadar a la conclusión del partido que en ese mismo estadio disputaron Osasuna y Real Madrid el pasado 21 de febrero, el club navarro continúa con la investigación interna que anunció tras los incidentes con el objetivo de “poder determinar con la mayor exactitud e independencia posible qué ocurrió y, en caso de que sea necesario, determinar las responsabilidades que se deriven o dar inicio a las acciones legales pertinentes”.

De hecho, según ha podido saber este periódico, la comisión creada por el club para esta misión sigue recabando testimonios, tanto de aficionados como de algunos de los implicados en unos altercados a los que, al parecer, les quedan unos cuantos capítulos por delante para terminar de esclarecer con la mayor precisión posible qué es lo que pasó.

Reunión con Javier Remírez

Entremedias de las declaraciones de unos, como las que hizo el colectivo Sadar Bizirik la pasada semana, solicitando la retirada de la Policía Nacional de El Sadar y cifrando en la treintena los heridos en las cargas, y otros, por ejemplo las que realizó la delegada del Gobierno de España en Navarra, la socialista Alicia Echeverría, defendiendo nuevamente la actuación de la Policía Nacional, Osasuna ya tiene fijada una cita con el también socialista Javier Remírez, desde hace escasas fechas otra vez vicepresidente primero, consejero de Presidencia e Igualdad y portavoz del Gobierno de Navarra.

En esta reunión, que se va a celebrar el martes de la próxima semana y que ya estaba agendada por ambas partes antes del partido entre Osasuna y Real Madrid, con final feliz en lo deportivo por la victoria rojilla (2-1) y un desagradable desenlace por los incidentes en El Sadar y sus aledaños, se iban a abordar otros asuntos, pero también se hablará de las cargas.

Uno de los temas que se va a poner sobre la mesa en la cita del próximo martes es el traspaso de la competencia de la seguridad en El Sadar a la Policía Foral, por el que parecen abogar tanto el Gobierno de Navarra como el propio club, aunque se trata de un asunto escabroso que no parece tan sencillo de solucionar y al que los sindicatos de la Policía Nacional se oponen, como quedó patente en los comunicados que emitieron defendiendo la actuación policial tras el partido, opinión contraria a la manifestada públicamente por el propio Remírez.