La delegada del Gobierno de España, Alicia Echeverría, se ha reafirmado en las declaraciones que hizo la semana pasada sobre que la intervención policial en El Sadar fue adecuada y proporcionada y ha defendido que las cargas "no pusieron en riesgo" a nadie que no estuviera relacionado con los incidentes.
La delegada ha comparecido en rueda de prensa para explicar cómo fue la actuación policial durante el Osasuna-Real Madrid. Sin embargo, no ha bajado al detalle ni ha explicado cómo o por qué la actuación fue tan rotunda. Ha dicho que la Policía Nacional trabaja en una investigación para dirimir si existen responsabilidades penales en algunas personas involucradas en los incidentes y no ha querido detallar qué objetos se tiraron o qué heridas tienen los policías porque la causa está "judicializada". Al haber habido detenidos, ya hay una denuncia.
Echeverría ha vuelto una y otra vez sobre el hecho de que no se pueden normalizar escenas de violencia, entre ellas los lanzamientos al campo o los insultos.
Echeverría ha relatado que el motivo por el que actuó la Policía Nacional fue porque una persona lanzó una botella llena de agua y tapada con un globo, no una botella vacía y arrugada, que es el lanzamiento que consta en el acta arbitral.
Ha explicado que la Policía intervino a petición de la seguridad del club, que pidió ayuda cuando al intentar identificar al supuesto autor del lanzamiento unas personas de alrededor mostraron "actitud hostil y violenta".
"No se produce un único lanzamiento, sino que desde graderío sur se registra el lanzamiento de objetos al menos en seis momentos documentados gráficamente. De hecho, hubo una solicitud por megafonía. A pesar de la advertencia, los lanzamientos no cesaron", ha dicho.
El supuesto lanzador no estaba "en el radar" de la Policía
Ha explicado que hubo dos motivos, además, para intervenir. El primero, que el supuesto lanzador mostró una premeditación a la hora de lanzar y una "voluntad de esconderse". El coordinador de seguridad de Policía Nacional "solicita acceder a las cámaras para ver que es una botella que está llena y está cerrada con un globo, porque el tapón se le retira en la entrada. Se emboza, oculta su rostro en el momento del lanzamiento. Esa botella cae en el pie del portero del Real Madrid", ha explicado.
El otro motivo es que el supuesto lanzador no es conocido por parte de las autoridades. "Más o menos se conoce a la gente de ese graderío y esa persona no estaba en el radar. A eso se une que ha cometido una infracción.
"Finalizado el encuentro, el dispositivo de seguridad privada se le acerca y le dice que le acompañe. La persona se altera y las personas alrededor empiezan a agobiar a la seguridad privada. Aun así, lo sacan, y como los que rodean al identificado se tapan el rostro y manifiestan una actitud violenta y hostil, es ahí, a instancias de seguridad privada, cuando la Policía interviene""
No volver a los tiempos del lanzamiento de una cabeza de "cochinillo"
Echeverría ha dicho que la "hostilidad" se mantuvo también fuera del estadio, y que dos civiles requirieron atención médica y otros siete policías resultaron heridos.
Además de la investigación de tipo penal, otros aficionados van a ser propuestos para sanción de acuerdo a la ley contra el racismo y la xenofobia en el deporte, la 19/2007. Echeverría ha dicho que la responsabilidad "recae en los clubes, que son quienes tienen que erradicar estos comportamientos".
"No hay que criminalizar a la afición de Osasuna, porque la gran mayoría vamos al campo a animar y a disfrutar. Pero no podemos ignorar que se producen episodios violentos y antideportivos que protagoniza una parte de la grada, muy pequeña. Me niego a normalizar los lanzamientos de objetos, los cánticos prohibidos, y pensar que no pasa nada porque sean cuatro", ha detallado la delegada, que ha dicho que de no actuar ante eventos que parecen pequeños podemos volver "a los años 2000" cuando se tiraban "cochinillos" al campo.
Sobre la actuación policial, solo ha podido decir que fue "la que fue" por "lo que fue", una declaración algo evidente fruto de la tensión de la rueda de prensa, donde Echeverría ha estado incómoda por momentos. "Creo que los mandos policiales siempre quieren minimizar la intervención directa de la Policía, y si se interviene es porque hay una vulneración".
Preguntada por si ha hablado con algunas de las familias afectadas porque las cargas convirtieron los pasillos y vomitorios en ratoneras, Echeverría ha dicho que no ha podido hablar "con ninguna familia". "Los datos que tenemos es que no se puso en riesgo a quienes no intervinieron".
Sobre Osasuna, solo ha dicho que el club sabe que no puede pedir las grabaciones de las cámaras porque necesitaría una orden judicial. "Osasuna es una entidad privada y no voy a hacer valoraciones".
Con respecto al debate político y competencial, Echeverría ha dicho que no se ha sentido desautorizada "de ninguna manera" por las palabras del vicepresidente primero, Javier Remírez, que la semana pasada deslizó que la intervención policial pudo haberse llevado de manera más cívica.