A la directiva de Osasuna le está costando dar con la tecla a la hora de contratar a un director financiero. Y es que son ya tres los que ha tenido en los últimos tres años, incluyendo en esta terna a Iñaki Larrañeta, recién llegado al cargo después de la crisis derivada de una auditoría reciente que ha revelado un desfase de cuatro millones de euros en las cuentas del curso pasado, pasando de 2 millones en beneficios a 2 millones de pérdidas.
Osasuna anunció el pasado jueves el nombramiento de Iñaki Larrañeta como uno de los primeros movimientos para depurar responsabilidades en un departamento comandado hasta este instante por Rafa Sáenz, que no llegado a dos años en un cargo al que accedió en mayo 2024 para sustituir a José Antonio Marco, que durante 15 meses (de febrero de 2023 a mayo de 2024) ocupó un puesto al que llegó como relevo de Ángel Ardanaz y que abandonó por decisión propia.
La cuestión es que después de Ardanaz, que se ocupó de las cuentas de Osasuna desde 2014 hasta 2023, llegando al club de la mano de Miguel Archanco antes de que explotara la gran crisis del club que casi deriva en la desaparición del mismo, han pasado ya tres hombres por un cargo de mucha responsabilidad y en la que cada vez hay que gestionar mucho más dinero, y con mucha precisión.
Ardanaz, casi un década como gerente
Ardanaz fue gerente de Osasuna desde octubre de 2014 hasta enero de 2023, cuando fue relegado a la Fundación y relevado en su cargo de gerente por Fran Canal, mientras que el club anunció el fichaje de José Antonio Marco Sánchez (Irun, 11/9/1976), un licenciado en Administración y Dirección de Empresas con especialidad financiera por la Universidad de Deusto, con un máster en Contabilidad y Finanzas por el mismo centro de estudios y que aterrizó en la entidad rojilla después de haber desempeñado los cargos de director financiero y director de Recursos Humanos en Cepinsa, empresa guipuzcoana dedicada a la distribución de productos químicos y en la que Marco trabajó durante 22 años.
Tras 15 meses, Marco abandonó Osasuna por decisión propia para emprender otra aventura y su puesto lo ocupó Rafa Sáenz Guillén (Zizur Mayor, 6/4/1992), un licienciado en Administración de Empresas por la la Universidad Austral de Buenos Aires con especialización en finanzas por la Universidad de North Florida (Estados Unidos) que llegó al club rojillo tras haber desempeñado labores financieras durante dos años en la cadena hotelera AC y de haber trabajado desde 2018 en el Grupo Sesé de Zaragoza, operador logístico global, como director financiero de las 22 filiales del grupo en 15 países diferentes.
Larrañeta, un viejo conocido
Los graves errores detectados recientemente en las cuentas del club han provocado un nuevo cambio en el departamento financiero, al que se incorpora Iñaki Larrañeta, al que Osasuna presentó escuetamente en su nota del pasado jueves como el “auditor que ha realizó una auditoría forense de la entidad para el Gobierno de Navarra hace una década”, en plena crisis insitucional y judicial del club. Ahora llega en otro momento, aunque lo hace al asiento de un puesto, por lo visto, bastante caliente.