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El último servicio de Víctor Muñoz

El extremo está teniendo un comportamiento ejemplar mientras se cierra su salida al Newcastle

El último servicio de Víctor Muñoz@sefutbol

Pocos jugadores han entendido tan bien lo que es Osasuna en tan poco tiempo. Víctor Muñoz, en apenas una temporada, ha dado muestras claras de que ha calado los valores rojillos. Su último servicio al club se está produciendo estos días. Mientras el club cierra su traspaso al Newcastle, el jugador no ha hecho ni un solo gesto privado, ni mucho menos público, para presionar y obligar a que se llegue a un peor acuerdo para la entidad navarra.

El gran objetivo de la directiva rojilla en las negociaciones es maximizar el rendimiento económico de su gran baluarte. Aunque inicialmente se remitían de forma estricta a los 40 millones de euros de su cláusula de rescisión, la estrategia de Osasuna pasa ahora por alcanzar esa cifra de 40 millones mediante una estructura que sume el fijo, diferentes variables por objetivos e incluso están abiertos a otras fórmulas como la inclusión de un porcentaje de una futura venta, aunque esto ahora mismo parece lejos. De esta forma, el club navarro se aseguraría un ingreso histórico salvaguardando el gran valor de mercado que ostenta el futbolista. De hecho, aún quitando el 50% del precio que tiene que ir al Madrid, el traspaso de Víctor va a romper el histórico traspaso de Raúl García como el más caro de la entidad.

El desarrollo de los acontecimientos está viniendo acompañado de una sintonía ejemplar entre todas las partes. Desde el club se ensalza la magnífica actitud de Víctor Muñoz, quien se mantiene al margen de los despachos en Estados Unidos, concentrado con la selección y sin ejercer ningún tipo de presión para forzar su salida.

Este comportamiento ha reforzado el profundo agradecimiento que la entidad y la afición de Pamplona sienten hacia él. En el seno del club rojillo no olvidan el extraordinario esfuerzo realizado por el extremo, que se jugó su presencia en el Mundial al forzar físicamente en el tramo final de la temporada para ayudar a Osasuna. Un compromiso de oro que ahora se ve correspondido con la total predisposición del club a facilitar su salto a un gigante británico que busca en él al heredero de Anthony Gordon.

Por su parte, el Real Madrid se muestra totalmente por la labor de que la operación llegue a buen puerto. El club blanco, propietario del 50% de los derechos del jugador, ve con muy buenos ojos una venta que dejará una importante inyección económica en sus arcas, renunciando así a la opción de repescarlo de cara al próximo curso. No obstante, en los despachos de Chamartín aguardan con calma el documento definitivo, ya que el Real Madrid tendrá que dar la última luz verde una vez que Osasuna y Newcastle terminen de redactar y sellar el acuerdo de forma oficial.