Diseños exclusivos para cada percha
Roko y Koko, o lo que es lo mismo, Edurne y Sabina, el alma de Rokokó Store. Una tienda que quiere devolver la esencia del ‘de dónde viene’ a las prendas de ropa
pamplona - Un blasón blanco hondea en la calle Mañueta. Es el escudo del reino de Rokokó, un pequeño territorio sito en la calle Mañueta y gobernado por Sabina Izu, más conocida como Koko, y Edurne Oroz, Roko. Un colorido felpudo con la inscripción Come in, we´re open (‘Adelante, estamos abiertos’) da la bienvenida a los viajeros que hacen escala en este pequeño feudo productor de ropa y complementos que Roko y Koko dominan a golpe de pespunte y creatividad desbordante.
“Estudiamos juntas diseño de moda, pero luego cada una se fue por su lado, yo a Madrid y Koko a Barcelona. Luego volvimos las dos aquí y empezamos a trabajar en cosas no relacionadas con el diseño, así que, como veíamos que no había mucha opción más allá del grupo Inditex, decidimos arriesgarnos y crear una empresa en la que poder desarrollarnos”, explica Roko mientras termina de marcar con alfileres la sisa de un colorido vestido. “Se ha perdido un poco la esencia del ‘de dónde viene’ la prenda”, apostilla Koko al tiempo que termina de marcar medidas en otra tela. El resultado: “Ropa urbana, para el día a día”. Prendas de edición limitada. “Hacemos un diseño personal y, de vez en cuando, algunas en colecciones pequeñas, por ejemplo, tres tallas diferentes de una sudadera”, explican Roko y Koko que viven inmersas en un huracán de creatividad en el que la exclusividad e imprimir personalidad a las prendas son las máximas.
Aunque por el momento sus creaciones son mayoritariamente prendas de vestir para “gente entre 25 y 40 años”, Roko y Koko están comenzando con una colección de bolsos. “Aún llevamos poco tiempo”, aseguran estas dos amigas, que diseñan tanto ropa para el día a día como prendas para ocasiones más especiales. Sin embargo, su producto estrella son las sudaderas tanto para hombre como para mujeres: “están teniendo mucho éxito”, confirma Roko.
Sus escasos dos meses de vida no han sido un impedimento para triunfar en los armarios navarros. “Al principio nuestros clientes eran conocidos, luego conocidos de nuestros conocidos y así sucesivamente. Vamos bastante bien y más para el poco tiempo que llevamos abiertas. Incluso hemos visto algunas prendas nuestras por la calle”, reconoce Roko, con emoción.
Taller Una parte muy importante de Rokokó Store es el taller, que está integrado en la tienda. “De esta forma, hacemos que sea visible nuestro trabajo. Queríamos que se viera el proceso de creación y que está hecho aquí”, apunta Koko. Además, tener el taller integrado en la tienda y de cara a la calle gracias a una gran cristalera ha tenido algunas consecuencias en la vida de estas dos pamplonesas con el corazón hechizado por la moda. “Ahora cuando vamos de compras, vamos a tiendas de telas”, bromean las dos amigas.