La tercera edición del proyecto Reciclo se inicia este lunes. El taller de reparación y recuperación de bicis en desuso y otros elementos de movilidad reabre en el barrio de Buztintxuri con el objetivo de reparar bicicletas que después se destinarán a población vulnerable, principalmente, población infanto-juvenil. Siete personas que se encontraban en desempleo y/o perceptora de Renta Garantizada trabajarán en un proyecto que se concibe como circular, con las personas vulnerables como razón de ser, ya que están presentes tanto en las labores de reparación en el taller como presentes al disfrutar la bicicleta reparada. 

El programa se desarrollará durante seis meses, hasta mediados del mes de septiembre, con un presupuesto para la contratación de las siete personas que trabajarán en Reciclo de 93.087,78 euros. La subvención del Servicio Navarro de Empleo concedida a este programa a través de la convocatoria de ayudas para la contratación de personas desempleadas para realizar obras y servicios de interés general o social asciende a 40.260 euros. Al presupuesto de 93.087,78 euros, se le suma una partida de 2.000 euros en concepto de herramientas, recambios y piezas que puede ser necesario comprar para la reparación y arreglo de las bicis.

Se trata de un proyecto basado en los ejes de la Agenda Urbana Pamplona 2030 de desarrollo sostenible, fundamentado en el equilibrio entre el crecimiento económico, los recursos naturales y la sociedad, interviniendo en un doble sentido sobre la población vulnerable tanto siendo agente de ejecución como beneficiaria de un proyecto que fomenta la reutilización y el uso de un medio de transporte sostenible no contaminante.

Proyecto con tres ejes de acción

El proyecto del área de Acción Social, se estructura en tres ejes de acción: un taller de arreglo de bicicletas, la contratación de personas desempleadas y la cesión de bicicletas a personas vulnerables. El taller se ubica en un local municipal situado en la calle Santos Ochandátegui del barrio de Buztintxuri. El local está reformado y habilitado como centro de trabajo con vestuarios, baños, zona de oficina y zona de taller con las herramientas y maquinaria necesarias.

Para llevar a cabo la actividad, se ha contratado la figura de un monitor de taller, del colectivo de contratación prioritaria mayor de 55 años. Se encarga de gestionar la marcha operativa del taller, de la adquisición de herramientas y repuestos necesarios, de la sistematización del proceso de trabajo y de la formación del resto del personal. Asimismo, se ha contratado a otras seis personas, perceptoras de Renta Garantizada, en situación de desempleo, priorizando personas que se encuentran dentro de un itinerario de incorporación laboral. Al finalizar el proyecto, estas seis personas recibirán un certificado de tareas realizadas para la acreditación de la formación a través de la experiencia. El seguimiento sociolaboral de estas personas lo realizará el monitor del taller y una trabajadora social del programa de Empleo Social Protegido. 

Por último, el producto final del taller, es decir, las bicis recuperadas y reparadas, se destinan a la población vulnerable, especialmente menores y jóvenes, a través de su cesión a entidades que trabajan con ese segmento de la población. También se reservan algunas bicicletas para situaciones de emergencia o especial necesidad.

El concejal delegado de Acción Social, Txema Mauléon Echeverría, destaca que se trata de un programa que se quiere consolidar en el tiempo, pues tiene un triple beneficio para la ciudad. “A la vez que se reutilizan y reciclan todas las bicicletas abandonadas en la ciudad, se genera formación y empleo para personas en desempleo de larga duración, a la par que se promueve la movilidad sostenible de colectivos vulnerables.”

283 bicicletas recibidas el año pasado

El año pasado, en la segunda edición de Reciclo, se recibieron en el taller 283 bicicletas. Casi la mitad de ellas, 121, llegaron del depósito municipal, 77 de donaciones, 36 de los Traperos de Emaús, 21 del Servicio de Movilidad del Ayuntamiento de Pamplona y otras 28 se heredaron tras haberles realizado un mantenimiento de la primera edición del proyecto. En esta segunda edición, se afianzó la dinámica municipal en cuanto al mantenimiento de bicis y también la gestión de las que son retiradas de las calles para que puedan llegar a este programa.

La reparación y recuperación de las bicis tiene como objetivo que estas lleguen a población en situación de vulnerabilidad, especialmente, población infanto-juvenil. Un total de 123 bicicletas se donaron a entidades como Cáritas o Cruz Roja, a programas como los de prevención de la infancia, adolescencia y familia o servicios y centros de protección de menores del Gobierno de Navarra, y también a centros escolares. Otras 33 bicis se destinaron a servicios municipales, 48 a reparaciones, 40 se despiezaron para material y 39 se han quedado en stock para donar.