El tráfico en la cuesta de Beloso ha sufrido este viernes alteraciones, debido a la realización de catas y trabajos de reparación en la calzada, tras la aparición de varias grietas a la altura de la Ciudad Deportiva Amaya.

La semana pasada, el Consistorio detectó la aparición de varias grietas en la calzada de la Cuesta de Beloso. Para determinar las causas y el alcance de estas grietas, técnicos municipales están realizando un estudio al respecto, que incluye la realización de catas en el tramo afectado.

Sin esperar al resultado que arroje, el grupo municipal de UPN convocó una rueda de prensa para acusar al equipo de Gobierno de no tener en cuenta el informe técnico que advertía de la “inestabilidad” del talud en la cuesta de Beloso y de “desoír” las modificaciones al proyecto propuestas por este partido. Asimismo, los regionalistas consideran que el sellado de las grietas aparecidas en la zona son “un parche” y que “el arreglo definitivo muy probablemente será más costoso”.

Así lo afirmó la concejala de UPN Izaskun Zozaya, quien se preguntó si las recientes obras del carril bici en la cuesta de Beloso “han provocado este problema, han influido o si no se ha aprovechado para solucionar unos problemas que eran conocidos y estaban ya avisados y advertidos por parte de los técnicos”.

Conservación urbana

En este sentido, destacó que “desde el inicio de la redacción del proyecto del carril bici existen diferentes informes técnicos del área de conservación urbana que alertan sobre la especial inestabilidad de talud en la cuesta de Beloso, así como de posibles afecciones que pueden producirse precisamente derivadas de las obras”.

Por este motivo, explicó que, en 2023, UPN planteó una serie de modificaciones al proyecto que fueron “desoídas” por parte del gobierno municipal “forzando la aprobación y la adjudicación del proyecto que el Gobierno de Navarra realizó sin ningún cambio”.

Zozaya resaltó que las modificaciones propuestas por los regionalistas fueron valoradas “positivamente” por los técnicos, leyendo un informe en el cual instaba a contemplar “un estudio de la zona ya afectada dado que en el momento de la obra quizás sea el momento de ejecución de alguna medida estabilizadora” y que valoraba que “la solución propuesta parece no eliminar la vegetación del talud, lo que supone cierto agarre y estabilización del terreno”.

Así pues, defendió que la propuesta de UPN “establecía una menor afección al talud y, por lo tanto, era posible una menor inestabilidad y era posible que ello mejorara las obras de carril bici”.

La edil se preguntó si estos informes técnicos “se tuvieron en cuenta en su día” y ha opinado que “parece ser que no fue así”. Ante la realización de catas en la zona afectada, la edil ha opinado que “deberían haberse realizado antes, de forma que pudiese haberse valorado si el arbolado existente daba estabilidad al terreno, como apuntaban los informes”.

Recordó que estas obras “costaron casi cinco millones de euros” y “en menos de un año nos encontramos en esta situación”. Un problema, ha insistido, “conocido y avisado por los técnicos municipales en reiteradas ocasiones”.

Para Zozaya, el sellado de las grietas aparecidas “no soluciona el origen del problema y se trata de un mero apaño que es fruto de la falta de previsión y de la improvisación con la que ha actuado el equipo de gobierno”. Y ha advertido de que “el arreglo definitivo muy probablemente será más costoso y podría conllevar el levantado del tramo afectado y recién ejecutado”.