La consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Rebeca Esnaola, ha desvinculado el cierre de las piscinas de Larrabide este verano de las obras para la construcción de una piscina olímpica. Así, ha destacado que su apertura depende de la autorización del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) que, en un informe, advertía de que la existencia de pivotes en el vaso de recreo descubierto en estas instalaciones supone un incumplimiento de la normativa higiénico-sanitaria.
Esnaola ha comparecido en una comisión parlamentaria, a petición del PPN, acompañada del director gerente del Instituto Navarro del Deporte y de la Actividad Física (INDAF), Jorge Aguirre, para informar de las implicaciones del cierre de las piscinas de Larrabide, a cuyos socios se ha ofrecido recurrir este verano a las instalaciones de Guelbenzu.
Según ha defendido la consejera, la construcción de una piscina de 50 metros en Larrabide para el uso de federaciones, clubes y deportistas "no es una decisión improvisada ni arbitraria; viene de una reflexión y de una necesidad detectada". A este respecto, ha resaltado que es "lógico concluir que la ubicación de esta piscina ha de ser en un espacio ligado a la práctica deportiva de rendimiento, y que en nuestra comunidad es el Centro de Tecnificación Deportiva Larrabide".
Asimismo, ha aclarado que la piscina cubierta de Aquabide, que es colindante con el centro Larrabide, su gimnasio y el resto de dependencias "no sufren variación alguna, porque no son propiedad del Gobierno de Navarra".
La consejera ha destacado que el Centro Recreativo Guelbenzu "se está modernizando" con nuevos equipamientos y otras intervenciones relativas a eficiencia energética y accesibilidad, y ha asegurado que "caben los usuarios del centro y los de las piscinas ubicadas en Larrabide".
Así, ha indicado que, según los datos de acceso a las instalaciones, en Guelbenzu "más del 50% de las personas asistieron menos de 10 días durante la campaña de verano, concretamente el 71,36%", mientras que en Larrabide las personas muy asiduas -aquellas que acudieron a las piscinas un 30% o más de los días que estuvo abierta-, "fue del 2,22% frente al 15,08% de Guelbenzu". Así, ha concluido que "Guelbenzu, que cuenta con 1.137 puede dar cabida a las personas abonadas en Larrabide, que a 1 de marzo de 2026 son 2.173 personas".
Por otro lado, ha explicado que la piscina recreativa de Larrabide "puede estar abierta con normalidad, siempre que contemos con la autorización de Salud Pública".
Sobre esta cuestión, Jorge Aguirre ha explicado que en febrero el ISPLN remitió un informe en relación a la existencia de pivotes en el vaso de recreo descubierto de Larrabide indicando que la existencia de estos pivotes "supone un incumplimiento de la normativa vigente, por lo que deberá reformarse el vaso con la eliminación de los citados pivotes antes de la temporada de baño del verano 2026".
Tras el análisis de las opciones para la eliminación de los pivotes, teniendo en cuenta el coste estimado y los tiempos necesarios para licitación, adjudicación y ejecución, "se determinó que no era posible llegar a la apertura de la temporada de verano 2026". En esta línea, ha explicado que la empresa Masquatro remitió el pasado 20 de marzo una propuesta de "alternativa" que "está siendo estudiada por Salud Pública, que ha solicitado algunas aclaraciones y documentación".
La posición de los partidos
En el turno de los grupos, la portavoz del PPN, Maribel García Malo, ha dicho a la consejera que "no quieran confundir a los ciudadanos, cuando decimos que no se cierre Larrabide, no estamos diciendo que no a la piscina de 50 metros, estamos diciendo que se busquen otras alternativas", ha remarcado. Ha asegurado, además, que los datos de acceso a Larrabide señalan que "ya funciona al límite de su capacidad en verano" y ha advertido de que trasladarlos a Guelbenzu supondrá "saturar una instalación más pequeña y generar un nuevo problema".
Por parte de UPN, Javier Trigo ha afirmado que "compartimos el objetivo de mejorar las infraestructuras deportivas de Navarra" y ha considerado la piscina de 50 metros una "inversión interesante" que "tiene sentido". Sin embargo, ha añadido que lo que "tenemos encima de la mesa la desaparición de una piscina que presta un servicio social y recreativo alrededor de 5.000 personas" a los que no se les da "una alternativa real y suficiente".
El socialista Ibai Crespo ha lamentado que esta cuestión "se ha conducido más desde el ruido" y las "declaraciones alarmistas" que "desde un análisis riguroso". La decisión de construir esta piscina "no solo es coherente sino que es necesaria y está justificada desde hace años y es demandada por el propio sector deportivo". Además, ha destacado que esta decisión "es independiente de lo que ocurra este verano con las piscinas recreativas".
El representante de EH Bildu, Javier Arza, ha puesto en valor las piscinas "como recurso comunitario, de socialización y como refugio climático". Ha compartido la necesidad de contar con una piscina de alto rendimiento y ha considerado "lógica" su ubicación, pero ha subrayado la "preocupación" por que se cierren las actuales piscinas antes de iniciar las obras. Ha instado a que la apertura de las piscinas hasta el inicio de las obras "sea posible".
Desde Geroa Bai, Itxaso Soto ha opinado que "se están mezclando dos debates"; por un lado la modificación del vaso de las piscinas para adecuarla a la normativa sanitaria y, por otro, la construcción de una piscina para alto rendimiento. Ha considerado que, según los datos, la capacidad de Guelbenzu "es más que suficiente" para que asuma "temporalmente" a los usuarios de Larrabide.
Daniel López, de Contigo-Zurekin, ha destacado que la eliminación de los pivotes en las piscinas recreativas de Larrabide para cumplir la normativa higiénico-sanitaria "parece una obra sencilla pero no lo es". Ha llamado a garantizar que sus usuarios "no vean afectados su derecho" y ha considerado que con la solución de Guelbenzu "la afección al barrio parece mitigada".