El vicepresidente primero, consejero de Presidencia e Igualdad y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha afirmado que la decisión de cerrar la piscina de Larrabide responde "a criterios estrictos técnicos de salud pública" y ha afirmado que "nadie se va a quedar sin servicio".

En respuesta a los medios de comunicación durante la rueda de prensa posterior a la sesión de Gobierno, Remírez ha explicado que la piscina "ha presentado problemas en el vaso y pérdidas de agua por filtraciones".

"Una reparación provisional supondría una inversión superior a los 100.000 euros y unas obras que desde el Gobierno de Navarra no vemos necesarias porque está ya prevista la construcción de la nueva piscina de 50 metros en este espacio", ha indicado.

Una piscina, además, "demandada" con "esas dimensiones de 50 metros" y que va a dar servicio a deporte federado y de alto rendimiento, ya que "no podemos olvidar que Larrabide es, sobre todo, y ante todo, un centro de tecnificación".

"Aquí nadie se va a quedar sin servicio. Las personas con abono anual tendrán acceso gratuito a las instalaciones de Guelbenzu durante la campaña de verano, como una solución pensada para minimizar las molestias. Y mientras tanto, Guelbenzu ofrece una alternativa completa con piscinas, zonas verdes, equipamientos deportivos, además de haber sido objeto de mejoras recientes", ha remarcado.

Según ha añadido, "tenemos ahora una situación previa que puede generar molestias, pero que va a generar luego un mejor servicio a futuro".