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"No llego al 100%, pero voy a darlo todo"

Mikel Idoate afronta su primera final profesional ocho meses después de debutar con Aspe. Satisfecho con el material (eligió dos cueros de 106,8 y 106,4 gramos), el chantreano reconoció que no va a alcanzar la cita en su mejor momento físico, pero sí tremendamente motivado

Pamplona. ¿Llega bien a la final?

Llego dispuesto a sufrir. He estado fastidiado. El sábado pasado no podía jugar y le agradezco a la empresa que me diera la oportunidad de atrasar la final. Igual no estoy al 100%, pero con el 80% me vale porque voy a dar todo y un poquito más para intentar llegar a ese 100%.

¿Le da vértigo su primera final?

Que va, no estoy nervioso. Creo que los partidos en los que más nervioso he estado han sido las primeras eliminatorias. Ahí me jugaba el quedarme fuera del campeonato y tenía bastante presión. Ya en semifinales se veía que había hecho un buen torneo, así que salí a disfrutar y me salió bien. Ahora quiero disfrutar de la final y dejar los nervios en casa.

Va a ser el favorito para la cátedra. ¿Le afecta? ¿Le presiona?

Me da igual. Si me dicen que soy favorito y que por eso me dan cinco tantos de ventaja, firmo lo que haga falta (risas). Es bonito que digan que eres favorito, porque eso quiere decir que estás haciendo un buen trabajo, pero nada más.

La final se disputa en Pamplona. Así tendrá más afición de su parte.

Sí, pero a Tolosa también habría ido mucha gente. Jugar en casa es especial. Va a venir muchísima gente de la Chantrea, también de Pamplona, familiares, amigos... Es bonito jugar con tu gente en la grada.

¿Le da un plus esta circunstancia?

No. Es una final y tienes que jugar a tope, sea aquí o donde sea. En una final sales con las mismas ganas en cualquier escenario, incluso aunque el frontón esté vacío.

¿Qué tiene su rival, Merino II?

Que le da bastante a la pelota. En Soraluze ya me lo puso complicado. Pero, si le gane una vez, creo que le puedo volver a ganar, aunque él también puede hacerlo. La final está al 50%. Aunque Merino le da mucha velocidad a la pelota, yo también sé que me defiendo bien. Estos partidos se resuelven por pequeños detalles, pero quiero tenerle lejos del frontis. Eso querrá decir que yo estoy más cerca. Pero Merino es muy fuerte de cabeza y, si ha llegado a la final, será por algo.

El campeón de Segunda jugará el año que viene en Primera. Un premio jugoso, ¿no?

Pero más jugosa es la txapela. No tengo que pensar en si voy a estar en Primera el año que viene o no. Tengo que pensar en que tengo una final por delante. Conseguir una txapela a los siete u ocho meses de debutar no lo había pensado y es lo que más me gusta.