Pamplona. Esta semana Fernando Goñi (5-2-73, Zubiri) hacía público, a través de su cuenta de Twitter, que Aspe le había comunicado que no le iba a renovar su contrato. Este domingo se despide en un partido en Eibar en el que jugará con Retegi Bi frente a Apezetxea y Beroiz.

¿Cómo se encuentra tras la decisión de Aspe de no renovar su contrato a partir de enero?

Bien, bien. Animado como siempre. Ahora entrenando, que es lo que toca, y todo lo que sea jugar a pelota es bonito. Hay que tomárselo así.

¿Se esperaba que la empresa no le prolongase su contrato otra temporada más?

Ya dije el año pasado que posiblemente este sería mi último año en Aspe, está escrito en muchos sitios. Quizás he llegado al final del contrato mejor de lo que me podía esperar al principio, especialmente por el estado de ánimo en el que me encontraba por el palo del año pasado (se quedó fuera del Parejas cuando era el campeón). Aquello fue más fuerte que esto y, por eso, me costó un poco arrancar el año, pero luego creo que he cogido buen ritmo y he hecho buen final de año. Además, me veía con juego y nivel, pero luego las circunstancias son las que son y no ha habido opción. También he comentado alguna vez que no era cuestión de seguir a toda costa. No ha habido posibilidad, pero si se hubiera dado la oportunidad no hubiera aceptado seguir a cualquier precio, tanto económico como deportivo. En esta vida no sólo existe la pasta, hay más cosas y mucho más importantes.

¿Ya ha pensado qué va a hacer cuando se le acabe el contrato?

No me he planteado nada. Primero toca acabar este año y hacerlo lo mejor posible. Sobre todo quiero disfrutar, que es lo que vale, porque el resto se pasa. Si disfrutas, puedes jugar a gusto. Ahora toca cerrar el año y, después, descansar. Me voy a coger unas vacaciones aprovechando que en Eugui cerramos en Navidades y en enero. Luego dejar que el tiempo vaya pasando y ver qué opciones hay y por dónde puedo tirar, pero sin obsesionarme con nada.

De momento no se ha planteado nada sobre su futuro.

No, no, para nada. Primero hay que acabar aquí y después ver venir. Como ya he dicho antes, tampoco hubiera seguido a cualquier costa, así que lo que venga, lo valoraré con calma ya que también tengo otras cosas. Para mí, lo más importante, tanto en la pelota como en el trabajo, es que esté motivado. Si disfruto, es cuando mejor trabajo.

¿Cómo ve a los jóvenes, al futuro de la pelota?

Los veo bien. Vienen pegando fuerte, es normal. Va a ser una época dura para todos, pero para ellos más porque tienen muchos años de recorrido todavía en las piernas y tienen que ser conscientes que los tiempos que corren son duritos y tienen que pensar que hay que disfrutar. Independientemente de que ganen más o menos dinero, que se lo pasen bien jugando a pelota, que es lo más importante para que puedan estar muchos años al pie del cañón.

Ahora comienza el Parejas, ¿le va a dar mucha pena verlo desde fuera de la empresa?

No, el año pasado fue más complicado que éste en ese sentido. Siendo campeón no poder jugar es más difícil de asimilar que lo que venga ahora. Esto que está pasando es más normal. Alguien con 35 ó 37 años, como es mi caso, puede estar bien y uno con 30 puede estar mal, en eso el frontón es el que tendría que mandar, bueno, o el que debería de mandar. Pero bueno, seguro que veré el Parejas porque me encanta la pelota y me gusta ver partidos.

No descarta pasarse a los despachos de la pelota algún año.

No. Yo ni descarto ni me planteo cosas, como ya he dicho antes. Ahora quiero terminar con buen sabor de boca y luego el tiempo dirá que es lo que hay que hacer. La pelota es algo que siempre ha estado en mi vida y en mi cabeza, así que, ver venir. No me puedo cerrar puertas ni decir que no voy hacer esto. El camino se hace andando y mientras se hace veremos que va viniendo.