Cuando a Martija se le cayó el último saque de Peio Etxeberria, el de Zenotz y Rezusta se miraron con el alivio del que deja atrás al menos por unos días un calvario que les perseguía en un Parejas maldito. Vencieron por la mínima a Zabala y Martija, a los que remontaron un 12-18 y un 17-20.
A lomos de un valiente Peio Etxeberria, el navarro y Rezusta salieron del agujero para encontrar un hilo para seguir creyendo en la esperanza.
Fue una victoria terapéutica la suya, tal vez catártica, conseguida tras un esfuerzo titánico en un partido colosal, alimentado por la creación rematadora de los dos delanteros y sostenido el aliento por ambos zagueros en una batalla de 836 pelotazos y hora y media de juego.
El último tanto fue, probablemente, el menos decoroso. Un mal café tras un festín. Se merecía otro cierre un partido majestuoso que concede una bala de plata a los colistas, que lograron su segunda victoria del torneo.
Grandes tantos
Arrancó el duelo con dinamismo, con el ritmo elevado y el frenesí impreso en cada pelotazo. A Peio Etxeberria, excelso, en su mejor versión, le entusiasma jugar en apnea y Zabala es un apóstol de las altas revoluciones. Ambos se encontraron echando chispas cerca del frontis.
Detrás, ortodoxos y académicos, se medían Rezusta y Martija, intensos ambos. A medida que todos tomaron la temperatura al duelo, vital para el de Zenotz y el de Bergara, se igualó el pulso.
Desde los primeros compases se celebraron tantos extraordinarios. El delantero de Logroño lanzaba fuego y Peio Etxeberria provocaba incendios. Ardía el Adarraga.
La pegada de Zabala resultó diferencial y cantó bingo con un dos paredes eléctrico, un pelotazo rabioso y una dejada para anunciarse. Peio contestó con otra carambola en ese tramo y un buruz gain. El pulso no remitía. Hiperactivos.
Peio Etxeberria y Rezusta esprintaron y con una tacada de cinco tantos comandaron el luminoso hasta el 9-6. La dureza aumentó y en un tanto de aspecto crepuscular, cortó la racha Zabala con una dejada al txoko. Enlazó después un gancho y un par de saques que sorprendieron a Rezusta.
Peio Etxeberria-Rezusta 22
Zabala-Martija 21
Duración: 87 minutos.
Saques: 1 falta de saque de Peio Etxeberria.
Pelotazos: Se cruzaron 836 pelotazos a buena.
Tantos en juego: 15 de Peio Etxeberria, 11 de Zabala, 1 de Rezusta y 2 de Martija.
Errores: 4 de Peio Etxeberria, 3 de Zabala, 4 de Rezusta y 2 de Martija.
Marcador: 0-2, 1-2, 1-3, 3-3, 3-4,4-4, 4-6, 9-7, 9-10, 11-10, 11-11, 12-11, 12-18, 14-18, 14-19, 17-19, 17-20, 20-21 y 22-21.
Incidencias: Lleno en el Adarraga de Logroño para el duelo correspondiente al Parejas. En el partido del Serie B, Darío y Loza se impusieron por 22-13 a Rekalde y Erostarbe.
Se revolvió el orgullo del delantero de Zenotz en un baile dinámico de remates, sin apenas errores. El partido sumaba belleza rematadora, emoción e igualdad.
El ritmo de Zabala
Al primer descanso llegaron Peio Etxeberria y Rezusta con una brizna de renta (12-11) tras un besagain abrasador del navarro. Contestó Zabala con un pelotazo profundo a la zaga.
De nuevo igualados en el Adarraga, que gozaba con una lucha entusiasta entre los latigazos de Zabala, desatado el delantero de Logroño, que percutía una y otra vez con un material que él solo movía con diligencia.
Galopó Zabala para fijar un parcial de 7-0. Peio Etxeberria y un Rezusta desgastado volvían a ver los fantasmas de siempre. 18-12.
En medio del cansancio, el navarro y el guipuzcoano arriesgaron con una tormenta de arrojo. Apretaron el marcador con rabia y orgullo (17-19).
Entonces llegó la falta de saque del de Zenotz, que se quedó corto. Zabala erró un gancho y Martija no pudo devolver el saque.
Remontada
Encendido Peio, concretó otro dos paredes magnífico para igualar a 20 una debate en la forja. Gritó un gancho veloz Zabala. El de Zenotz alzó el puño para festejar la igualada a 21. Todo o nada. La vida en juego. La agarraron Peio Etxeberria y Rezusta.
En el cierre de la jornada del Parejas este domingo aguarda el Ogueta de Gasteiz (17.00 horas), donde los líderes del torneo, Laso y Albisu, que están completando, sólidos y brillantes, una competición estupenda se medirán a Jaka e Iztueta.