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Aitor ElordiDelantero de Aspe

“Zabaleta y yo tenemos sintonía y así es más fácil trabajar”

Después de una década en el campo profesional, Aitor Elordi (Mallabia, 1996) abre este sábado la liguilla de semifinales del Parejas con la ilusión de un debutante

“Zabaleta y yo tenemos sintonía y así es más fácil trabajar”Pedro Martínez

Aitor Elordi apunta este sábado el estilete de su remate a la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas de Primera, a partir de las 17.00 horas. El delantero mallabitarra regresa a la actividad en el frontón Atano III de Donostia junto a José Javier Zabaleta después de una semana de parón, bien ganado durante la fase de cuartos de final, en la que terminaron segundos, por detrás de Laso-Albisu, con nueve triunfos de los catorce posibles. Se retan contra Jokin Altuna y Joseba Ezkurdia en una cita que sube el telón de una liguilla que cruza a dos combinaciones de cada empresa de Pelota Pro Liga.

El vizcaino de Aspe llega a una fase candente con el poso de haber cumplido una década en la élite manista y la ilusión de repetir el éxito de hace tres campañas junto con el mejor zaguero de los últimos años y que pelea por recuperar su mejor versión. La pegada de José Javier será crucial para astillar a Ezkurdia y encontrar pelota en los cuadros alegres.

Debutó el 3 de enero de 2016 en el campo profesional y ha cumplido una década con una nueva clasificación para las semifinales del Campeonato de Parejas. ¿Cómo ha vivido este tiempo?

—Me han pasado muchas cosas y muy rápido. Cuando debutas, los primeros dos años los tomas con paciencia, como si dispusieras de cierto margen. Dos años suenan a mucho, pero es una temporada que pasa muy rápido. En estas diez temporadas he vivido todo tipo de situaciones, algunas muy buenas y otras malas, pero todos los pelotaris en su carrera pasan por cosas parecidas. Por suerte, si tengo que ponerlas en una balanza, he gozado de más momentos buenos que malos. Ahora mismo, de hecho, estoy disfrutando de la carrera que estoy teniendo. Además, hace unos meses firmé una renovación por tres años más y estoy a gusto. 

Después de un inicio con dudas en su aterrizaje en Aspe, en el que estaba por hacer, se convirtió en uno de los principales capos de Segunda. 

—Es cierto que los primeros años me costaron mucho. Hace poco estuve mirando las fotos que me hicieron cuando estaba a punto de debutar y se me veía aún muy niño. Estaba sin hacer en el apartado físico. Además, tuve poco margen de jugar en aficionado y di el salto sin curtirme en el campo amateur. Pasé prácticamente de juveniles a profesionales y eso me pasó factura. Lo dicho: me costó hacerme esos años. Después, me dieron una temporada más de margen y en esa campaña empecé a arrancar. Entonces, me asenté en Segunda y llegué a quedar campeón del Parejas con Oier Etxebarria (2019) y luego en el Cuatro y Medio (2020). A raíz de entonces, empecé a alcanzar las finales y luego conseguí dar el paso a Primera. Estoy asentado y espero seguir muchos años arriba. 

Estuvo a punto de no ser renovado y acabó conquistando el Manomanista en 2023 en su primera participación. No sé si ha habido un pelotari que haya vivido los mismos extremos que usted y en tan poco tiempo. 

—Alguno habrá por ahí (risas). Cuando debuté, viví años muy duros. Hasta Jokin Etxaniz –director técnico de Aspe–, incluso, me llegó a insinuar que la renovación estaba complicada. 

Había pelotaris de sobra

¿Cómo le dio la vuelta a esa situación adversa?

—Dejé los miedos y las presiones a un lado y me puse como objetivo salir a disfrutar. No podía hacer más de lo que estaba haciendo en esos momentos. Y las cosas empezaron a salirme. 

Cuénteme más. 

—Di un salto en el plano físico. Las cosas empezaron a cuajar y gracias a eso me ofrecieron un nuevo contrato y hasta hoy. También creo que sufrir tanto al principio y verme contra la espada y la pared me ha ayudado muchísimo a apreciar todo lo que me ha venido después. Ahora estoy en el sitio en el que siempre me hubiera gustado estar. 

"Estaba apretando desde abajo, pero el tapón que había era casi imposible pasarlo. Estaba muy difícil gozar de esa oportunidad, porque en Primera había pelotaris de sobra"

Aspe tenía un coto cerrado de delanteros con la presencia de Altuna III, Ezkurdia, Elezkano II o Irribarria, todos campeones y con poso en Primera. Si le hubieran dicho al Elordi de 2020 que iba a ganar la txapela del Parejas y el Manomanista de 2023, seguramente ni se lo habría creído; sobre todo, porque parecía que no había ni sitio para jugar arriba. 

—Así es. Veía complicado hasta entrar en los campeonatos. En Segunda estaba siendo uno de los más determinantes. Aunque me tocaba dar ventajas, llegaba a ganar partidos. Estaba apretando desde abajo, pero el tapón que había era casi imposible pasarlo. Estaba muy difícil gozar de esa oportunidad, porque en Primera había pelotaris de sobra. En esos casos, vives con la ilusión de que la ocasión llegue, pero se hace larga esa espera; aun así, decidí seguir trabajando. Cuando llegó mi opción, me veía bien y que podía competir si tenía un buen zaguero, pese a que siempre existe la duda de no saber hasta dónde puedes llegar. 

Laso y Albisu ganan a Elordi-Zabaleta en la duodécima jornada del Campeonato de Parejas en el frontón Santanape de Gernika-Lumo.

La regularidad

Lo logró. 

—Me gané el billete al Cuatro y Medio de 2021 al ganar el de Segunda del año anterior y obtuve buenos resultados. En 2022 llegué a las semifinales de la jaula y, gracias a eso, Aspe me ofreció jugar el Parejas. Llevaba mucho tiempo esperando esa oportunidad y cuando apareció, estaba dispuesto a todo. 

"Saqué dos txapelas en mis cuatro primeros campeonatos en Primera. Eso es muy raro. Solo el hecho de llegar a las semifinales es algo muy complicado"

Su caso es muy particular: sin estelares fuera de campeonato, acaba ganando dos txapelas seguidas. 

—Saqué dos txapelas en mis cuatro primeros campeonatos en Primera. Eso es muy raro. Solo el hecho de llegar a las semifinales es algo muy complicado, así que fíjese. Fue algo que me vino muy rápido y tal vez por eso no aprecié mucho todo lo que cuesta simplemente alcanzar una final. Una vez que ha pasado el tiempo, reflexionas un poco sobre el pasado y te das cuenta de la dificultad de conseguir un título. 

Referente para Bizkaia

Es el referente de Bizkaia. 

—Fíjese, cuando empecé estaba Pablo Berasaluze y luego vinieron Mikel Urrutikoetxea y Danel Elezkano, otro gran ejemplo de Bizkaia. Ellos han dejado la pelota y es mi turno. Por detrás hay pelotaris vizcainos con un gran futuro como Aimar Morgaetxebarria o Xabier Rekalde. Ojalá consiga unos cuantos triunfos más para el territorio. 

Está inmerso en el Campeonato de Parejas con José Javier Zabaleta, con quien conquistó la txapela de 2023. La pasada campaña se quedaron fuera de las semifinales en un cruel ‘play-off’ de acceso a las semifinales en el que se rompieron las manos tanto usted como su compañero; sin embargo, este año se han clasificado de forma directa sin pasar por la repesca. ¿Cómo lo está viviendo?

—La verdad es que me estoy sintiendo muy bien con José Javier a la hora de hacer pareja. Tenemos muy buena sintonía y así es más fácil trabajar. En ese sentido, están yendo las cosas como esperaba. El campeonato ha ido un poco como nos imaginábamos, ya que desde el principio los pelotaris confesamos que estaban todas las parejas bastante igualadas. Diría que Laso y Albisu, que han conseguido trece triunfos en catorce jornadas, se encuentran un punto por encima, pero los demás estamos en el mismo escalón.

¿Les ha faltado regularidad en algunos momentos?

—En algunos partidos no hemos tenido buenas sensaciones, pero estamos peleando hasta el último aliento. A mitad de campeonato éramos conscientes de que los puntos de las primeras jornadas nos iban a allanar el camino en la segunda vuelta, donde se apretaron las cosas y conseguimos sacar los partidos adelante para amarrar las semifinales.

 

En imágenes: Elordi-Zabaleta eligen material junto a Altuna III en los días previos al inicio de la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas en el Atano III de Donostia.Pedro Martínez

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¿Cómo se le mete mano a Altuna III y Ezkurdia, experimentados y en una racha de cuatro triunfos seguidos?

—Es imprescindible que estén lejos el uno del otro. Como pudimos ver en la repesca en Tolosa, si están dentro del seis, es muy difícil hacerles el tanto. Joseba pasa de defender a atacar con la volea y complica mucho las cosas al delantero contrario.