Solemne el color negro de las paredes, dispuesto para el espectáculo de la final del Parejas del Serie B que midió a Peña II y Salaverri II con Murua y Gabirondo, el frontón de Bergara era algarabía ruido y festejo cada vez que Gabirondo, un coloso, trituraba a pelotazos la conmovedora resistencia de Salaverri, un zaquero más escueto y eléctrico, pero de menor alcance.

El riojano, valiente y resistente, jugó a la espalda del forzudo guipuzcoano, que estableció tres cuadros de diferencia entre su golpeo y el su oponente. Marcó el compás Gabirondo, abriendo enormes fallas para que Murua sumara. Le costó al de Arrasate.

En esa ecuación, Jon Ander Peña, el pelotari con más jerarquía en el campeonato de los que buscan un futuro mejor, no tenía cabida. La estrategia era sencilla. Cargar el juego atrás hasta que Salaverri claudicara mientras el delantero de Tolosa masticaba impotencia. 

Murua y Gabirondo, exultantes. Arnaitz Rubio

El poder de Gabirondo

Bajo esa premisa, aunque el duelo se igualó en el comienzo y la tensión se acumuló llevaron a la victoria a Murua y Gabirondo por 22-18. Después de mandar al comienzo (6-12), la joven pareja guipuzcoano notó cierta incomodidad, como si el peso de la final les recordara lo que se jugaban.

En ese tramo, Gabirondo concedió la iniciativa y Murua no logró encapsular a Peña. El de Tolosa, más activo, y Salaverri, menos apurado, apretaron el marcador tras enlazar cuatro tantos consecutivos. Revivió la final hasta que un par de errores y el acierto de Murua y Gabirondo les situó en un confortable 11-17. 

Peña II festeja un tanto. Finalizó 12. Arnaitz Rubio

Nervios y tensión

Dos gachos de Peña II, lanzado al ataque fijó el luminoso en 13-17. Respiraron los guipuzcoanos tras un tanto de Gabirondo (13-18). Murua erró una apertura al ancho y abrió una ventana de oportunidad para Peña II y Salaverri. La aprovechó el tolosarra con una parada al txoko (15-18).

Podio de la final. Arnaitz Rubio

Un pelotazo en pared de Peña II elevó la tensión (16-18). Respiró Gabirondo, el mejor del duelo, cuando el tolosarra erró en la siguiente secuencia antes de lograr un tanto durísimo tras un pelotazo enorme (16-20). Masticando nervios en la resolución, Murua y Gabirondo alcanzaron la gloria. El cielo para ellos. Campeones del Serie B.