Darío Gómez ha conquistado este domingo el Manomanista –organizado por Aspe y Baiko Pilota después de arrollar a Iñaki Artola en el Navarra Arena de Iruñea. No ha habido final. El delantero riojano se impuso por un claro 6-22, más peloteado de lo que marca el luminoso.

Camino a la final

El pelotari de Aspe devuelve la txapela más importante del curso manista a La Rioja después de 73 años de sequía. Barberito fue el último en lograr el mano a mano en 1953.

En el primer saque, sin demasiada velocidad, Darío encontró altura con la derecha. Sin exponer demasiada velocidad, aprovechó el error de aire de Artola. La volea, defensiva, llegó desde el seis y murió abajo. En el 0-2 empezaron a sudar. Había mucha tensión en la cancha. Un sotamano de derecha fuera de Artola cerró el tanto. Se percibía el nerviosismo en la cancha. El tercer tanto cayó también del lado riojano. Regalaron ambos en un tanto duro, Iñaki tuvo oportunidad para rematar, pero el pelaire terminó con un dos paredes, suerte que supone un bisturí en la cancha iruindarra. Carambolas fueron el cuarto y el quinto cartón. Ya lo dijo el pelotari de Ezcaray en el análisis del frontón: "El dos paredes sale muy rápido". Dicho y hecho. Cuchillo en mantequilla. 

Artola tomó el saque con un error grave de Darío con la derecha, justo cuando mejor estaba peloteando el riojano. La escapada, que iba con velocidad, se fue a la contracancha. No duró mucho la alegría en casa de Iñaki. Más asentado, despojado de los nervios, Darío asomó con su mejor ariete: el dos paredes, para sacar de sitio a su rival. Un zurdazo arrimado devolvió el color azul a la final. Iker Iriarte pidió descanso, el segundo de los tres disponibles. Al levantarse, sin opción en el resto, Darío afinó otro dos paredes. 

El 2-7 vino tras 26 pelotazos. Artola tuvo tres oportunidades para abrir de gancho y optó por la parada al txoko que, mal ejecutada, dio oxígeno a Darío. El tanto se resolvió con una contradejada bajo chapa del riojano. No mantuvo el saque Iñaki, a quien, con piernas de galgo, se le vio agarrotado. El 2-8 fue un error de aire del alegiarra. Darío, en cambio, no se salió un ápice del guion: saque-remate, dos paredes y pelotazo por la pared para anotarse el 2-9. El 2-10 fue otro yerro por la pared. El partido soñado del riojano, que tampoco sacó a relucir esa derecha rutilante.

Tacada de Artola

Iñaki pareció desquitarse con un par de tantos, su primera tacada del partido: un gancho fuera de Darío y un saque del delantero de Baiko. Un fallo en el saque-remate de Iñaki y un saque de Darío llevaron al riojano al primer descanso largo con ocho tantos de ventaja (4-12). Una carambola fuera del azul pudo devolver el pie a Artola, que no aprovechó el tercer pelotazo con un error grave al ejecutar la parada. Mal asunto. El 5-14 fue el sexto dos paredes de Darío tras 24 pelotazos a buena. Artola tuvo opciones para adelantarse, pero no las aprovechó. Se empecinó en buscar el txoko. 

El 5-15, entretanto, acabó con una apertura fuera del guipuzcoano. Se contabilizaron 27 pelotazos a buena. La brecha se amplió con un saque del riojano (5-16). 

Un abismo entre los pelotaris

El mejor tanto de Artola de la final fue el 6-16. Iñaki, atado, ostensiblemente desesperado y lleno de dudas, buscó el trabajo, sacó un par de buenos pelotazos atrás y encontró petróleo con una volea defensiva de Darío que se le cayó bajo chapa. 

Darío y Artola eligen material para la final del Manomanista en el Navarra Arena de Iruñea. Javier Bergasa

Un espejismo

Fue un espejismo. Iñaki cometió un error. El 6-18 fue un pelotazo tremendo de Darío, un estupendo sotamano con la derecha, perfecto, que se arrimó por la pared a la altura del seis y medio. Un doloroso 6-18 en el tanteador. Un abismo entre ambos.

Darío sacó sus mejores pelotazos a bote con la derecha en el 6-19. Dos pelotazos tremendos laminaron a Artola. Una volea abajo de Artola, un derechazo atrás y una dejada zanjaron el debate.