PAMPLONA. El Gobierno español negó ayer que Estados Unidos ofreciera 85.000 euros por cada preso del penal de Guantánamo que España estuviese dispuesta a acoger, según aseguraron a las agencias de prensa fuentes gubernamentales, después de que así lo publicara el diario El País, a partir de los documentos del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks. España acogió un total de tres presos del penal ilegal, aunque en un principio se mostró dispuesta a recibir hasta a cinco.
La propia ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, hubo de salir en persona a desmentir esa información: "En ningún caso medió, ni siquiera hubo intención de que mediara precio alguno por acoger a distintos presos de Guantánamo", sentenció.
Además trató de desacreditar los papeles filtrados asegurando que contienen sólo impresiones de quien los firma: "Las conversaciones se mantienen siempre en un nivel de mayor confidencialidad, en un nivel diferente al que se está haciendo mención. Por completo desmentimos que hubiera algún tipo de pago para acoger presos aquí", afirmaba la ministra.
QUITAR HIERRO
En cualquier caso, quiso "minimizar" el valor de algunas de las "revelaciones" que se están conociendo y advirtió de que no debería darse a estas informaciones "una credibilidad muy alta", puesto que son "impresiones" y "valoraciones" que proceden sólo de una parte. "Se trata -añadió- de elementos que forman parte de conversaciones informales, valoraciones que se hacen en un marco muy discreto y que una vez que se ven escritas en un papel cobran una mayor dimensión que realmente tampoco tienen".
"Son informaciones que tampoco hay que darle desde mi punto de vista mucha mayor relevancia, sobre todo a las que tienen que ver con una valoración que hace un embajador en particular o un miembro de una embajada en particular", añadió.