bilbao. A río revuelto, ganancia de pescadores. Esta es la conclusión a la que llegó la izquierda abertzale oficial tras analizar la negativa de los tribunales españoles de poner en libertad a Arnaldo Otegi. Un mensaje que los dirigentes de este movimiento trasladaron a sus bases y que plasmaron en su línea de trabajo para el presente curso político, documentos a los que ha tenido acceso este periódico, en los que apremiaron a sus militantes a sacar provecho del tirón mediático que el ex portavoz de Batasuna iba a generar por continuar en prisión. "El encarcelamiento de Arnaldo es, tanto ante los ojos de la ciudadanía de Euskal Herria como ante la comunidad internacional, el ejemplo más claro del estado de excepción al que está sometido este país", subrayó la izquierda ilegalizada en su balance para el presente curso, fechado el pasado 10 de septiembre.

La izquierda abertzale no pretende generar agravios comparativos con el resto del colectivo de presos políticos, cuyos familiares y amigos podrían interpretar la campaña a favor de Otegi como un olvido premeditado de sus allegados. "No estamos haciendo una diferenciación entre los presos políticos vascos. Estamos utilizando una decisión del Estado para volverla en su contra, en favor del proceso y fortaleciendo la línea política marcada", resaltó la izquierda ilegalizada en uno de sus textos titualdo Arnaldo Askatu.

"Euskal presoak etxera" Bajo este título, la izquierda ilegalizada analiza en su línea de trabajo para 2011 la situación de los presos políticos vascos, colectivo que este movimiento pretende colocar en la primera línea, por lo que insta a sus bases a articular nuevos mecanismos en las reivindicaciones inmediatas. "La fase del cambio político es la fase de la resolución del conflicto y es, por tanto, la fase del excarcelamiento de los presos", apunta la antigua Batasuna en esta circular interna, documento en el que advierte de que "la lucha por la libertad" de los reclusos se debe ganar socialmente, "sin esperar a la mesa de negociación". "La libertad de los presos y las presas políticas vascas no la entendemos como una consecuencia del proceso negociador. Nuestro objetivo debe ser su libertad cuanto antes", apostilla la izquierda ilegalizada, que apremia a sus bases y al Movimiento pro Amnistía a tener su propio discurso.