pamplona. El Movimiento pro Amnistia criticó ayer el "uso abusivo que realiza el Estado" de la prisión preventiva, algo que calificó de "sumamente grave" y que afecta a muchas personas en Euskal Herria.

Así lo puso de manifiesto en rueda de prensa el miembro de Movimiento pro Amnistia Iosu Esparza, quien se refirió a esta "utilización de la prisión preventiva" en los casos de Araitz Amatria y Sergio Boada, que permanecieron dos años en la cárcel tras ser detenidos en 2008 por un presunto delito de colaboración con ETA y que fueron puestos en libertad el día 2 de diciembre tras la celebración del juicio.

Además, Esparza defendió que "este uso abusivo de la prisión preventiva se da precisamente por esos espacios de opacidad que se dan durante el periodo de incomunicación". Esparza recordó que "Araitz Amatria denunció haber sufrido torturas durante su detención que le obligaron a autoinculparse en diferentes cosas". "Esto es algo que se repite con decenas y decenas de personas en Euskal Herria", aseguró.

Junto a Esparza, comparecieron Amatria, Boada, y varios vecinos del barrio de San Juan de Pamplona, como la viuda de Ángel Berrueta, María del Carmen Mañas. Esparza afirmó que la "utilización" que realiza el Estado de la prisión preventiva, como ha pasado con el caso de Amatria y Boada, es "sumamente grave".

carga policial

Por otra parte, el colectivo criticó la "salvaje carga policial que realizó la Policía Nacional" durante un acto de bienvenida a Araitz Amatria y Sergio Boada el pasado 3 de diciembre en la plaza de la Asunción del barrio de San Juan y que se saldó con trece heridos, tres de los cuales tuvieron que ser trasladados al complejo hospitalario dada la gravedad de sus heridas.

Según relató Esparza, la carga se realizó "con toda impunidad, sin aviso previo, sin justificación alguna, y con total desproporcionalidad". "Este acto era público, y en él no había nada que esconder; era un recibimiento a dos vecinos del barrio que acababan de salir de la cárcel. Ya va siendo hora de que el Gobierno desmonte todo ese engranaje de estado de excepción encubierto, y que se atreva a confrontar democráticamente con el independentismo. Sin violencia, sin apaleamientos, sin prohibiciones, sin persecución", concluyó.