Pamplona. El Parlamento de Navarra aprobó ayer una deflactación de la tarifa del IRPF del 1,6% para aquellas personas con bases imponibles inferiores a 45.840 euros, lo que en la práctica impedirá que los trabajadores que vean aumentados sus ingresos en consonancia con el IPC cambien de tramo impositivo. La medida, que afecta a al más de la mitad de los 470.000 contribuyentes, supondrá entorno a tres millones de euros a las arcas de la Hacienda Foral.

La Comisión de Economía y Hacienda optó por esta medida después de que durante el debate de la semana pasada salieran adelante dos propuestas de filosofía opuesta y que habían generado cierta confusión. Por un lado, la planteada por Izquierda Unida para las rentas bajas y medias, y que finalmente ha sido aprobada, y otra de UPN que proponía ajustar todos los tramos en un 1,5%, y que finalmente ha quedado rechazada. La comisión optó por corregir el desajuste antes del pleno de la próximo semana dando prioridad a la iniciativa de IU por haber contado con más votos (NaBai, PSN e IU) que la de UPN (UPN y CDN y la no participación de NaBai).

La Cámara dio así por cerrado el debate de enmiendas parciales en comisión al Presupuesto de 2011, cuya tramitación finalizará de forma definitiva con su aprobación en pleno el próximo miércoles 22 de diciembre. El dictamen final salió adelante con los votos de UPN y PSN, que pese abstenerse en las enmiendas a la totalidad finalmente le ha dado su apoyo por entender que se han visto mejorados durante el trámite parlamentario. En contra votaron NaBai y CDN, mientras que IU se abstuvo tras ver aprobadas algunas de sus enmiendas, como la relativa a la financiación de la UPNA. También fue aprobada la ley de medidas fiscales, aunque en este caso con la abstención del PSN y el rechazo de NaBai.

No obstante, algunas de las enmiendas rechazadas en comisión volverán a ser debatidas en el pleno del día 22, entre ellas el aumento de la carga impositiva a las rentas altas que defienden NaBai, PSN e IU, pero que no han salido adelante por la falta de acuerdo entre las tres fuerzas. Así, mientras que NaBai e IU se inclinan por aumentar la presión fiscal a las rentas superiores a los 66.000, lo que afectaría al 30% de los contribuyentes y reportaría unos 20 millones, el PSN apuesta por hacerlo solo a quienes ganan más de 110.000 euros, y que supondría más de un millón de euros extra para la Hacienda Foral.

El debate Con el fin de acercar posturas, la parlamentaria de IU Ana Figueras se mostró ayer en disposición de su grupo a ser "el puente" entre NaBai y PSN para el pleno de la próxima semana, después de que en comisión la coalición abertzale no haya apoyado ninguna enmienda socialista porque este grupo antes avaló la no admisión a trámite de un buen número de las enmiendas de NaBai por defectos de forma. Al respecto Figueras recordó que en Extremadura, donde gobierna el PSOE, el Parlamento ha aprobado subir la presión fiscal a partir de los 60.000 euros.

Por su parte, el socialista Juan José Lizarbe precisó que su partido quiere "elevar moderadamente" la presión fiscal a las rentas más altas, aunque se mostró satisfecho porque finalmente la deflactación no afectará a las rentas altas. "UPN y CDN se han retratado con claridad en su intento desesperado de apoyar a las rentas altas" , afirmó Lizarbe, que destacó que este "regalo" hubiera supuesto "una importante merma de recaudación" para Hacienda y que ello tendría "efectos" en las políticas sociales y la reactivación económica. Sin embargo, Patxi Zabaleta subrayó que, salvo en algún aspecto "anecdótico", UPN ha contado hasta ahora para aprobar las Cuentas Públicas con el PSN, lo que para NaBai deja como resultado un "presupuesto de la derecha, insolidario, inadecuado para momentos de crisis y retrógrado en muchas de sus expresiones".