pamplona. Los miembros de Aralar, Txentxo Jiménez y Aritz Romeo, hicieron ayer un llamamiento a la oposición parlamentaria de Navarra para que planteen medidas que permitan terminar con el "chiringuito foral" que ha creado UPN y que, según dijo Jiménez, la oposición "no debería permitir". Por ello pidió un compromiso a todos quienes conforman esa oposición para que planteen propuestas que posibiliten dar un vuelco a la política regionalista. "Es una obligación comenzar a concretar propuestas antes de que lleguen las elecciones, no hay que esperar a junio", dijo Jiménez.

En este sentido apuntó que las propuestas de Aralar pasan precisamente por la necesidad de desmontar el entramado de UPN que absorbe gran cantidad de recursos económicos de las arcas forales y que está basado en el "amiguismo y enchufismo, fundaciones sin fines definidos, empresas públicas que lo único que hacen es pagar servicio o agentes sociales que chupan del dinero público". También apuntó a la necesidad de diseñar instituciones basadas en los pilares de la austeridad, eficacia y eficiencia y a hacer políticas cuyo primer objetivo sean las personas, especialmente aquellas que lo están pasando mal. La reforma fiscal es otro frente en el que, según Aralar, hay que intervenir de manera urgente, así como en las políticas de empleo, las pymes, los autónomos y los comercios. Jiménez y Romeo también defendieron que hay que dejar las grandes infraestructuras como el TAV o el regadío que absorben muchos recursos y son adjudicadas a lobbys ajenos a Navarra.

paro parlamentario Desde el partido abertzale criticaron además la paralización que sufre durante estos meses la actividad parlamentaria. "Sólo hay un pleno en dos meses y medio y de contenido presupuestario, por lo que los temas ordinarios quedan aparcados. Esto significa que no se llega ni al 40% de la actividad ordinaria. Será que no saben por dónde enfocar la política". Por último añadieron que es evidente que las políticas de UPN para salir de la crisis han fracasado refiriéndose al plan Navarra 2012, el plan Renove y la ley de Medidas Urgentes.