Pamplona. El Gobierno foral cifra en 28 millones de euros el ahorro que la reestructuración del entramado de empresas públicas va a reportar a las arcas de la Hacienda Foral. El conglomerado actual de 38 sociedades quedará reducido a 13 en las que se integrarán con criterio sectorial todas las actuales, una reducción del 66% que sin embargo no implicará perdida de puestos de trabajo. Supondrá, eso sí, una reorganización interna de todas las empresas en un proceso que se concretará en los próximos meses, así como un recorte del 5% en el gasto de personal (que se añade al recorte salarial del 5% aplicado en junio dentro de las medidas de control del déficit público) y que se afrontará con jubilaciones ordinarias y una "optimización" de sus 1.265 trabajadores. Las gerencias también se verán reducidas de 38 a 13, por lo que el Ejecutivo buscará "una nueva ubicación" a los gestores actuales.

En total, el conjunto de empresas verá reducidos sus gastos de los 276 millones de 2009 a los 248 previstos para 2013, y que se logrará con una "visión transversal" de todas las sociedades, lo que facilitará un recorte en los trabajos realizados por terceras empresas (11,8 millones), gastos de personal (5,4) y de asesoría y consultoría (2,2). La reforma supone también un ahorro del 60% (582.000 euros) en las dietas que anualmente reciben los miembros de los consejos de administración de las sociedades, muchos de ellos miembros del propio Gobierno.

Esta reestructuración supone la mayor reforma del entramado público empresarial de los últimos 25 años, una apuesta "mucho más profunda y ambiciosa" que la que llevan a cabo las comunidades que han iniciado procesos similares, así como el propio Gobierno central, que va a reducir de 106 a 77 las empresas estatales. "Estas sociedades llevan 25 años formándose, han tenido una excelente labor en el desarrollo de nuestra comunidad, y ahora tocaba hacer esta simplificación de la estructura", justificó ayer el vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, que en cualquier caso reiteró la "apuesta" del Gobierno foral por el sector público empresarial "como una de las palancas del desarrollo social de las políticas públicas en los próximos años". "Eso lo tenemos claro", afirmó Miranda, que defendió el modelo actual porque era el adecuado "hasta ahora".

Largo Proceso La reorganización fue aprobada por unanimidad en el consejo de la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN), empresa matriz que controlará el resto de sociedades, y que cuenta con representantes del Gobierno, PSN y Nafarroa Bai. El próximo lunes recibirá el visto bueno del Ejecutivo y se enviará al Parlamento antes de que finalice el año.

Será, no obstante, un paso más en un camino iniciado con el primer acuerdo presupuestario entre UPN y PSN, y aunque el nuevo entramado quedará prácticamente perfilado antes de las próximas elecciones, no concluirá definitivamente hasta 2013. "Es un calendario estricto", subrayó Gustavo García Capó, responsable de la consultoría Deloitte, que se ha encargado de una reestructuración que calificó de "innovadora, precisa y concreta".

De momento, la reforma se limita a una agrupación temática de las 38 empresas existentes, que mantendrán sus políticas sectoriales. Algunas de ellas, como Tracasa-Gedesa o Sodena-NGA-FJE se fusionarán, y el resto se agruparán por sectores para actuar como una unidad de negocio diferente dentro de la misma empresa. Una vez realizado el proyecto empresarial de cada una de las nuevas sociedades, éstas quedarán agrupadas en dos grupos superiores, relacionadas con la gestión administrativa y las que tiene una actividad mercantil.

Mientras tanto, las empresas mantendrán su volumen de actividad. En 2009 tuvieron unos ingresos de 277,8 millones de euros, de los que el 67,0% (186,2 millones) fueron generados por las propias empresas, y el 33% restante (91,6) aportaciones del Gobierno foral, 72,1 vía encomiendas y 19,5 millones mediante subvenciones y aportaciones directas para su funcionamiento. "Los datos demuestran que las empresas públicas son un instrumento de crecimiento", defendió Miranda.