pamplona. El Gobierno español está dispuesto a explorar y abrir nuevas vías en un previsible proceso de paz si ETA decreta un alto el fuego "permanente" y "verificable", términos que espera que incluya en un próximo comunicado que, según fuentes del propio Ejecutivo, podría llegar entre mañana y el próximo día 24, día de Nochebuena.
La decisión de explorar nuevas vías en respuesta a un comunicado de esas características, que respondería a las reclamaciones de los firmantes de la Declaración de Bruselas y de los del Acuerdo de Gernika, supondría un claro cambio de actitud por parte del Gobierno que preside Zapatero, quien tanto personalmente como a través del ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, no había hecho hasta el momento sino reiterar la posición de firmeza que venía manteniendo el Ejecutivo socialista frente a los pasos dados por la izquierda abertzale. De hecho, el que ETA decrete un alto el fuego permanente y verificable sería clave para que el Ejecutivo de Madrid comience a pensar que "en esta ocasión la cosa va en serio".
Ayer mismo, el dirigente de la izquierda abertzale ilegalizada, Rufi Etxebarria, reiteraba la apuesta de ese sector político por las vías exclusivamente pacíficas y el rechazo a toda violencia, incluyendo además los episodios de kale borroka y extorsión que se han mantenido en los últimos meses.
El dirigente de la izquierda aber-tzale Rufi Etxeberria afirmó que este sector espera una respuesta "positiva" de ETA a la demanda de un alto el fuego unilateral, permanente y verificable, y que "si no llega a esos contenidos", la izquierda abertzale "lo seguirá demandando".
En una entrevista en Radio Euskadi, Etxeberria se mostró convencido de que la banda terrorista dará "una respuesta que satisfaga a las demandas" de la declaración de Bruselas, formulada por un grupo de mediadores internacionales, y del acuerdo de Gernika. También explicó que la izquierda abertzale "se debe" al acuerdo de Gernika, por lo que el alto el fuego debe ser "permanente y con garantías, que es lo que significa la verificación: un alto el fuego real e integral, un signo inequívoco de la voluntad de superar definitivamente la lucha armada".
Etxeberria señaló que la izquierda abertzale es "tremendamente autocrítica" con su papel en los tres procesos de paz fallidos hasta ahora (los derivados de las negociaciones de Argel de los años 80, de la Declaración de Estella de los 90 y el de 2006 con el Gobierno socialista) y que el fracaso del último de ellos "nos ha servido de lección para un nuevo proceso en el que no se repitan las situaciones y actitudes que se dieron en el pasado, para abordar un proceso que sea definitivo e irreversible".
El ex dirigente de HB y Batasuna consideró que la izquierda abertzale ya ha "rechazado" los actos de violencia callejera al decir que se sitúan "fuera" de su estrategia y que reclama que se acabe con la extorsión "o impuesto revolucionario" de ETA al "englobarlo" dentro de la demanda de desaparición "de todas y cada una de las expresiones de violencia" como las "amenazas, torturas o detenciones".