vitoria. Cuatro representantes de la asociación de cooperación vasca Euskal Fondoa, tres de ellos concejales y una diputada foral, fueron retenidos ayer en el aeropuerto de El Aaiún y se les impidió la entrada al país, según denunciaron miembros de esta expedición.
La diputada foral de Política Social de Álava, Covadonga Solaguren, integrante de esta expedición humanitaria junto a la concejal donostiarra Ainhoa Beola, el concejal de Vitoria Peio López de Munain y el de Usurbil Juan José Olaizola, relató ayer a mediodía, a su llegada a Lanzarote, la experiencia que han vivido.
Los cuatro representantes vascos, miembros de las instituciones fundadoras de Euskal Fondoa, volaron el viernes desde el aeropuerto vizcaíno de Loiu a Canarias, y desde allí cogieron ayer por la mañana otro vuelo a la capital del Sáhara Occidental.
Sin embargo, al llegar al aeropuerto de El Aaiún las autoridades marroquíes les "rodearon nada más bajar del avión", les pidieron los pasaportes y, tras preguntarles por la misión de su viaje, les retuvieron en la pista durante unos 50 minutos, precisó la diputada alavesa.
Hacia las once de la mañana de ayer, les metieron en un avión con destino a Lanzarote, que demoró su salida hasta que les devolvieron los pasaportes a los cuatro miembros de la expedición vasca, que llegaron a mediodía a la isla canaria.
Solaguren, la concejala de San Sebastián Ainhoa Beola, el edil de Vitoria Peio López de Munain y el concejal de Usurbil Juan José Olaizola gestionaron por la tarde un vuelo de regreso a la CAV. Según informó Aralar en un comunicado, su llegada al aeropuerto vizcaíno de Loiu estaba prevista para las 21.25 horas de ayer.
falta de transparencia La diputada denunció lo ocurrido y se preguntó qué está pasando en el Sáhara Occidental para que se impida la entrada a representantes de una asociación de cooperación de entidades locales, como Euskal Fondoa, cuyo fin era conocer de primera mano la situación que vive el pueblo saharaui.
Miembros de Euskal Fondoa ya han visitado este mismo año en otras cuatro ocasiones el Sáhara Occidental, ya que el apoyo al pueblo saharaui es uno de los objetivos recogidos en su plan operativo para 2010.
Ante la situación vivida ayer, Solaguren consideró imprescindible que se garantice la presencia de observadores internacionales en el Sáhara Occidental y que la misión de la ONU en Marruecos vigile el cumplimiento de los derechos humanos.