MADRID. Sanz ha hecho estas reflexiones en la conferencia que, bajo el título "Navarra: innovar, competir, sostener", ha pronunciado en Madrid dentro del ciclo de conferencias del Club Siglo XXI denominado "La coyuntura presente: alternativas y soluciones".

En su intervención, el presidente navarro ha defendido el papel de las Comunidades Autónomas frente a aquellas voces que últimamente, en estos momentos de crisis, las tachan de "despilfarradoras", dejando entrever que deberían desaparecer.

"Me parece que ello, no sólo constituye un grave error, una equivocación mayúscula, sino que socava uno de los pilares esenciales de nuestra convivncia", ha dicho, antes de recordar que el actual modelo es fruto de uno de los acuerdos esenciales que se fraguaron en la Transición.

En este contexto, ha hablado de las bondades del sistema autonómico y de las mejoras "espectaculares" que se han producido como consecuencia de su aprobación en las comunicaciones y en los servicios, entre otras cosas.

Un cambio que, en su opinión, no se hubiera producido, ni en treinta ni en trescientos años, si se hubiera continuado "con un sistema centralista similar al de la dictadura franquista".

El presidente de Navarra ha admitido que el sistema actual es mejorable, y que probablemente se hayan producido abusos por parte de alguna institución o responsable político, pero ha insistido en que no se puede elevar "la excepción a rango de norma".

Así, ha abogado por revisar el funcionamiento de algunas instituciones que "consumen muchos más recursos de lo que aportan a la sociedad" y se ha referido a las diputaciones provinciales, que "solapan su acción con municipios y comunidades autónomas".

También se ha mostrado partidario de revisar el "excesivo" número de municipios, las televisiones autonómicas, que en su opinión desangran los presupuestos públicos, y las embajadas autonómicas, aplicando un criterio de austeridad y contención del gasto.

Sanz ha dicho que la administración central también debe controlar su funcionamiento evitando órganos y gastos que se duplican con las comuniades después de un intenso proceso de traspaso de competencias y servicios que prestan las autonomías.

Y existen otras instituciones, como el Senado, cuya reforma debería abordarse para que su acción fuera realmente efectiva, en opinión del presidente navarro, que se ha inclinado por reducir considerablemente el número de escaños, de los 256 actuales a 116 ó 120 senadores.

Reformas que requieren, según Sanz, decisiones importantes, en las que no caben "discusiones de salón ni egoísmos partidarios", anteponiendo la responsabilidad y el espíritu de servicio a otros intereses.

"Es hora del consenso, de la concertación, de arrimar el hombro sin pensar en la tajada política (...), del patriotismo, de hacer por España lo que hay que hacer y dejar de lado discusiones retóricas que aburren y desmotivan a los ciudadanos", ha indicado.

Finalmente, ha insistido en la necesidad de acometer reformas para hacer de España un país más competitivo, y ha dicho que para ello hay que salir de las "trincheras" políticas, mediáticas, sectoriales y gremiales para alcanzar acuerdos de Estado.