El movimiento de desobediencia civil Mugitu contra el TAV, reivindicó ayer la colocación en más de cien mil coches de hojas informativas con apariencia de multa, tanto en Navarra como en el resto de Euskal Herria. Con esta acción han querido llamar la atención sobre el enorme coste económico que supondrá construir el Corredor navarro. Una cantidad que, dijeron, "superaría los 3.000 millones de euros". "Solo en el tramo Castejón-Cuenca de Pamplona, cuyo convenio de financiación ya ha sido firmado, el coste oficial será de 675 millones de euros, de los cuales el Gobierno de Navarra adelantará 387 para lo cual, ante el endeudamiento que tiene, deberá pedir un préstamo de más de 45 millones", apuntaron desde el movimiento que quiso llevar a acabo este acto informativo "ante la nula intención de las instituciones navarras por dar información y abrir un debate social".
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