Madrid. El presidente Miguel Sanz abogó ayer por revisar, en este momento de grave crisis económica, el número de municipios, las televisiones autonómicas, las "embajadas" de las comunidades en distintos países y por reducir los escaños en el Senado. En una conferencia en Madrid organizada por el Club Siglo XXI y bajo el título Navarra: innovar, competir, sostener, Sanz defendió el papel de las comunidades Autónomas frente a aquellas voces que últimamente, en estos momentos de crisis, las tachan de "despilfarradoras", dejando entrever que deberían desaparecer. "Me parece que ello, no sólo constituye un grave error, una equivocación mayúscula, sino que socava uno de los pilares esenciales de nuestra convivencia", señaló, antes de recordar que el actual modelo es fruto de uno de los acuerdos esenciales que se fraguaron en la Transición.
En este contexto, habló de las bondades del sistema autonómico y de las mejoras "espectaculares" que se han producido como consecuencia de su aprobación en las comunicaciones y en los servicios, entre otras cosas. Un cambio que, en su opinión, no se hubiera producido, ni en treinta ni en trescientos años, si se hubiera continuado "con un sistema centralista similar al de la dictadura franquista".
Sanz admitió que el sistema actual es mejorable, y que probablemente se hayan producido abusos por parte de alguna institución o responsable político, pero insistió en que no se puede elevar "la excepción a rango de norma". Así, abogó por revisar el funcionamiento de algunas instituciones que "consumen muchos más recursos de lo que aportan a la sociedad" y se refirió a las diputaciones provinciales, que "solapan su acción con municipios y CCAA".
Sanz dijo que la administración central también debe controlar su funcionamiento evitando órganos y gastos que se duplican con las comunidades después de un intenso proceso de traspaso de competencias y servicios que prestan las autonomías. Y existen otras instituciones, como el Senado, cuya reforma debería abordarse para que su acción fuera realmente efectiva, en opinión de Sanz, que se inclina por reducir considerablemente el número de escaños, de los 256 actuales a 116 ó 120 senadores.