pamplona. A la espera de lo que traiga Olentzero, para el Gobierno Vasco presidido por Patxi López las perspectivas no son nada buenas. Según los datos del Sociómetro hechos públicos ayer, el Ejecutivo socialista suspende en toda regla con respecto a la valoración que de él hacen los ciudadanos vascos. Tras año y medio con la responsabilidad de gobernar el país, López ve como los datos ponen en solfa su trabajo al frente de Lehendakaritza. Si lo que pedía era tiempo para que calara su mensaje, a medida que pasan los meses y, sociómetro tras sociómetro, los datos dejan en mal lugar al actual inquilino de Ajuria Enea. El estudio, dado a conocer por el responsable del Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno vasco, Víctor Urrutia, se ha elaborado a partir de entrevistas realizadas a 2.198 personas entre el 14 y el 15 de noviembre.

En un trabajo en el que entran muchas variables, hay una cuestión clave que resume bien a las claras la percepción de los ciudadanos con respecto a quienes les gobiernan. Ante la pregunta del grado de confianza que ofrece el Gobierno vasco, el 61% de los encuestados tienen poca o ninguna confianza en el Ejecutivo que encabeza López. Apenas un 3% de los encuestados afirman tener mucha confianza en el Gabinete. En la encuesta se valora la confianza que los ciudadanos tienen en otras instituciones como el Parlamento Vasco, el Gobierno español, la Iglesia o los sindicatos, pero, a diferencia de anteriores estudios, en esta ocasión no se pregunta por la confianza que ofrecen instituciones más cercanas al ciudadano como son los ayuntamientos o las diputaciones. Una ausencia que extraña aún más cuando la próxima contienda electoral -en mayo de 2011-, es precisamente municipal y foral.

Y es que, en la valoración puntual del trabajo que se está realizando por parte del Gabinete, los datos vuelven a dar la espalda a los socialistas. Ante la pregunta concreta de la gestión del Gobierno vasco en el último año, de una puntuación de 0 a 10, el Ejecutivo suspende con un 4,5. Resulta peculiar que tanto solo los votantes del PSE, con un 5,7, y de UpyD, con un 5,4, aprueban la gestión. Además, es muy esclarecedor que los votantes del PP, partido que es el socio preferente del PSE en el Gobierno vasco, suspenden la actuación del Gabinete López, al que puntúan con un 4,7. También suspenden su actuación los votantes del resto de formaciones con representación en el Parlamento Vasco. Así los del PNV le puntúan con un 4,2; los de Aralar con un 3,6; los de Ezker Batua con un 4,3; y los de EA con un 4.

En este apartado hay que destacar dos hechos. Por un lado que los propios votantes socialistas tampoco valoran en exceso la gestión de los actuales rectores de Lakua ya que apenas si le dan un aprobado raspado y, por otro, que la masa electoral del PNV parece mostrarse un tanto compasiva con el Ejecutivo al darle un suspenso, sin llegar a notas mucho mñas bajas.

menor confianza Además, en este último año, apenas un 8% de los encuestados consideran que ha aumentado su confianza en el Ejecutivo, mientras que para un 34% ha disminuido y para al 52% se mantiene en los mismos parámetros. Un dato realmente preocupante para el Gobierno por cuanto por cada uno que ve aumentada su confianza, hay cuatro para quienes ha disminuido este grado de confianza. Además, entre los propios votantes del PSE está equilibrado el dato entre quienes ha disminuido la confianza, un 18%, y los que han reforzado su apuesta por este Gabinete, un 19%.

En medio de la actual crisis económica, adquiere una relevancia especial la percepción que tienen los ciudadanos con respecto a cómo gasta el Gobierno vasco el dinero público. Para el 64% de los encuestados, el Ejecutivo administra poco o nada efecientemente el erario público. Al igual que en el apartado de la confianza, hasta para los propios votantes del PSE sale mal parado el Ejecutivo puesto uno de cada dos del electoral socialista considera que no se gasta bien el dinero público.

Ante grandes males, grandes remedios, pero en este el Ejecutivo López vuelve a quedar en entredicho por cuanto casi la mitad de los encuestados, el 49%, considera que no sabe cómo resolver los problemas del país. Un dato que es aún mayor si se tiene en cuenta que un 10% no responde, por lo que la media de los que no ven a este Gobierno con recursos para resolver problemas aumenta a un 54%.