pamplona. El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, afirmó ayer que no le gusta hablar "mucho" sobre la ETA pero agregó que "lo que realmente falta es lo que no se produce, y es un comunicado de ETA diciendo que abandona las armas".

A raíz de las últimas informaciones sobre el robo de impresoras y tarjetas que supuestamente habrían perpetrado terroristas de ETA en Francia, Miguel Sanz ha reclamado a ETA que diga que "renuncia a la violencia y a la extorsión". Asimismo, el presidente reclamó a la banda que, una vez se de ese comunicado debe de "reconozca todo el daño que ha generado a la sociedad navarra en particular y española en general durante todo este tiempo".

En el mismo sentido de exigencia de garantías del alto el fuego, el coordinador general de Lokarri, Paul Ríos, consideró que ETA tiene que "cumplir con los llamamientos" que se le han realizado para que decrete un alto el fuego permanente, unilateral y verificable y dar pasos hacia "el final de la violencia", lo que supone el abandono de toda "actividad" de la banda.

También el portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, exigió a ETA que respete el contenido del Acuerdo de Gernika y "deje de poner piedras en el camino de la paz que quiere recorrer Euskal Herria". También señaló que "tales actuaciones son contrarias" a lo señalado en dicho pacto, en el que se apostaba por las vías políticas y pacíficas y se exigía a ETA un algo el fuego.