pamplona. Los principales grupos de la oposición fueron capaces de llegar a un acuerdo para llevar al Parlamento una enmienda que aumentase la presión fiscal a las rentas más altas. PSN, NaBai e IUN, que ya habían mostrado su voluntad de acometer una reforma en este sentido pero su diferencia de criterio con las cantidades concretas había impedido un acuerdo hasta ahora, pactaron que, para las rentas mayores a 88.000 se aumentara en un punto el tipo aplicable, pasando así de 42% a 43%. Además definieron un nuevo tramo, el de más de 125.000 para el cual la subida es de dos puntos, llegando así al 44%. Todos los grupos se mostraron satisfechos con el acuerdo que defendieron durante la sesión plenaria. CDN, aunque no había suscrito la moción -Burguete dijo que no le habían convocado a participar- la apoyó, por lo que UPN se quedó solo en el voto en contra.

Esta enmienda quedó así incluida en el dictamen de Ley Fiscal que también fue aprobado ayer con los apoyos de UPN, PSN, IU y CDN y el voto en contra de NaBai. El consejero de Economía, Álvaro Miranda, se mostró satisfecho con la aprobación de la ley, que dijo que, salvo excepciones como la de los impuestos a las rentas altas, "ha sido elaborada por el Gobierno". Respecto a la repercusión que tendrá en la recaudación la subida de los tipos, apuntó que afectará a unas 1.500 personas y que revertirá 2,5 millones a las arcas forales en 2012. Maiorga Ramirez, que reconoció la baja recaudación que supondrá dijo que "la cifra está echada a la baja y además, no es una cuestión tanto de recaudar como de justicia social. Se han creado dos nuevos tramos y se ha comenzado a invertir la tendencia de UPN".

Al inicio de la sesión plenaria el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, pidió la palabra para oponerse a la enmienda de la oposición. El jefe del Ejecutivo señaló que a pesar de estar en contra de la enmienda, votarían a favor del conjunto de medidas incluido en la Ley Fiscal. "No podemos votar en contra de la deflación de la tarifa, que es una medida planteada por UPN y apoyada por el Gobierno", dijo. A su juicio, "el concepto de progresividad no puede ser manoseado ni utilizado alegremente sin calcular ni hacer las simulaciones pertinentes, entre otras cosas, porque no se tienen los medios adecuados". En el mismo sentido se manifestó el portavoz del grupo, Carlos García Adanero.

Por parte del PSN, Roberto Jiménez manifestó que el proyecto incluye "cosas positivas" pero destacó "el incremento de la presión fiscal, no a todos, sino a las rentas más altas". "Hay que pedir un esfuerzo adicional a quienes más ganan para el mantenimiento de los servicios", dijo, para asegurar que es "de justicia". "Nos da satisfacción esta ley pero no es la nuestra", apuntó Jiménez, aunque matizó que la ley aprobada "ha mejorado de forma sustancial desde su inicio".

José Andrés Burguete, de CDN, apuntó que la ley recoge cuestiones "trascendentes" para la Comunidad foral y manifestó que el resultado final les "satisface".

Desde las filas de IUN, Ion Erro señaló que, "tras tres años de rodillo parlamentario en el debate presupuestario, este año se ha producido un nuevo contexto político y el esfuerzo ha merecido la pena". "Se han puesto de manifiesto valores desde la izquierda que nosotros compartimos", apuntó. Según indicó, la acordada por los tres grupos es una propuesta "medida, responsable, rigurosa y solidaria" y "estamos haciendo un cambio bastante sustancial". "Es un logro de la izquierda de esta Comunidad", reiteró. Sobre la ley en conjunto, valoró algunos puntos aunque matizó que le "faltan cosas" como el Impuesto del Patrimonio.

En el turno en contra de la ley, el representante de NaBai Patxi Zabaleta manifestó que es "necesaria otra política presupuestaria y fiscal". Zabaleta indicó que "lo importante es marcar las pautas de los ingresos que deben crecer, que son los impuestos directos, y no los indirectos". "No podemos votar a favor de esta ley pero sí vamos a votar a favor de las enmiendas porque son progresivas y son perfectamente defendibles, responsables y lógicas", concluyó.